El organismo máximo de fútbol FIFA, realizó una entrevista a Michael Arroyo figura que le cambio la cara a las “águilas” en el partido pasado del Mundial de Clubes. Ese día América superó 2-1 al conjunto corerano Jeonbuk por los cuartos de final del mencionado torneo; “Gambetita” Arroyo saltó de la banca, para realizar asistencias al goleador de ese cotejo Silvio Romero, que con dos anotaciones logró dar la vuelta al marcador cuando América perdía el encuentro 0-1.

A continuación la nota elaborada por FIFA:

Durante más de media hora los viejos fantasmas sobrevolaron Osaka. En esta misma ciudad, un año atrás, el América caía en su primer partido de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA ante el Guangzhou Evergrande chino.

Así que cuando Kim Bokyung marcó para el Jeonbuk coreano a los 23 minutos de juego, un escalofrío heló la sangre a todos los americanistas.

“Sí, eso sentimos en la banca. Nos preguntamos, ¿y ahora cómo vamos a hacer para marcarle a esta equipo porque juega y defiende muy bien y son muy potentes físicamente?”, reconoce uno de los suplentes a FIFA.com.

Pero lo lograron. Y nuestro protagonista, ese suplente, tuvo buena parte de la culpa. El ecuatoriano Michael Arroyo entró al partido tras el descanso y su conexión con Silvio Romero fue crucial para que el entonado delantero anotara los dos goles de la remontada mexicana.

Balón al hueco de Arroyo y cabeza de Romero para el empate. Saque de esquina de Arroyo y Romero no desaprovecha el rebote en un defensa. Misión cumplida.

Esta compenetración en el campo que no es casual. “Siempre que estoy en el campo me junto mucho con él y con Oribe, así que funcionamos bien los partidos”, reconoce del atacante de 29 años. “Y todos estamos felices porque él haya marcado”.

Pero Arroyo reparte el mérito de la remontada a todo el equipo. “Teníamos nuestro objetivo muy presente. Le pusimos mucha actitud positiva porque era la única manera de lograr lo que todos soñamos, que era jugar ese partido con el Real Madrid. Debíamos revertir el marcador. Y todos pusimos nuestro granito de arena para lograrlo”, explica

Y objetivo conseguido. “Gracias a Dios lo conseguimos y nos enfrentaremos al Real Madrid que era lo que todos soñábamos”, reconoce Arroyo.

En esa cita en Yokohama, Arroyo se propone una misión doble. Volver a conectar con Romero para que el América siga marcando goles y conseguir intercambiar la camiseta con uno de sus ídolos, Cristiano Ronaldo. ¿Cuál será la tarea más complicada? Lo sabremos el 15 de diciembre