Son sus primeros días como técnico de la Argentina, pasó su debut ante Uruguay y ahora llega la primera prueba como visitante esta noche, a las 18h00, contra Venezuela. “Intento estar a la altura del cargo”, dice el Patón, como si estuviera rindiendo examen. Detrás tiene una carrera consolidada en varios clubes y muchas anécdotas de tantos años de carrera. Aquí,  historias para descifrar al otro Patón.

Las charlas de fútbol con su mujer

No hay dudas de que al Patón Bauza Quito le cambió la vida. El DT de la selección llegó prácticamente a lo máximo como entrenador al consagrarse campeón de la Copa Libertadores 2008 con la Liga Deportiva Universitaria. A nivel personal, también todo cambió para él en Ecuador. Llegó divorciado de su primera mujer, la madre de su hija Emiliana y su hijo Maximiliano, quien forma parte de su cuerpo técnico. Se fue de Quito para dirigir a San Lorenzo casado con Maritza Gallardo, su joven mujer ecuatoriana, con quien tuvo al pequeño Nicolás, su hijo de 3 años. “Tiene dos cosas muy buenas mi señora. Primero, es una de las pocas mujeres que sabe de fútbol. Y, segundo, no me pregunta nada. Y menos si perdimos. Me habla de la Liga de Quito, como es hincha de la Liga me habla de eso. No hago catarsis en casa”, la describió el Patón a Maritza en el libro El Método Bauza. Se conocieron en 2010 y al poco tiempo se casaron en Ecuador.

La “Jodita” que le hizo la FIFA
Aquel diálogo con Ferguson

El Patón había pensado antes del partido en cómo saludar a Alex Ferguson, quien se terminó anticipando a Bauza. “La noche anterior había pensado qué le iba a decir. Y razoné: si me golea, lo mando a la c… de su madre; total, no creo que se dé cuenta. Y si le gano… ¿qué le digo si le gano?… Ya está, pensé, le digo “Good team”, así, en forma arrogante. La cosa es que perdimos 1-0, nos acercamos y me arrebató. Me dijo “Good team”. Me recagó”, reconstruyó aquel diálogo Bauza en una entrevista con El Gráfico.

Qué talla usa para que le digan el Patón Bauza

Edgardo Bauza heredó su apodo de su hermano Daniel, el verdadero Patón, aunque él tampoco se quedó atrás. El técnico de la selección calzaba 42 a los 11 años, 45 a los 15 y actualmente calza 46. “Era difícil conseguir botines cuando jugaba”, dice Bauza, que mide 1,89 metros. “Una vez, cuando jugaba en Central, en un partido contra Vélez, al utilero le mandaron a robar todo y se llevaron los botines. Me tuvieron que salir a conseguir unos de mi talle, algo muy difícil. Desde entonces siempre llevé un par más de botines en mi bolso, además del cargamento de los utileros”.

 

Fuente: LA NACIÓN