Franz Beckenbauer negó de nuevo que hubiera corrupción para obtener el Mundial-2006 y señala que firmó a ciegas documentos, incluido probablemente el acuerdo con Jack Warner, en una entrevista al diario Süddeutsche Zeitung que aparecerá el sábado.

Sobre la acusación de corrupción, es “falsa, no teníamos dinero”, reafirma el Kaiser, presidente del Comité de organización del Mundial alemán, en su primera entrevista desde las revelaciones del semanario Der Spiegel a mediados de octubre.

“Es cierto que cuando íbamos a algún sitio antes de la atribución (del Mundial), a Trinidad o a otro lugar, no era claramente para tomar café, sino para ganar votos. Queríamos mostrar el valor de nuestra candidatura”, declara el presidente del Comité de Organización del Mundial-2006.

La misma afirmación de inocencia llega cuando habla del proyecto de contrato dudoso del 2 de julio de 2000, cuatro días antes de la designación, que llevaba su firma y la de Jack Warner, exvicepresidente de la FIFA y expresidente de la Concacaf, suspendido de por vida desde finales de septiembre.

“Siempre he firmado fácilmente, sin mirar”, dice Beckenbauer. “¿Pregunte a Karl Hopfner sobre mis 15 años de presidencia en el Bayern Múnich. Él estaba encargado de las finanzas. No lo creerá pero no leí un solo documento. No lo creerá pero es así. Cuando tengo confianza en alguien, firmo, sin mirar”.

Aunque confirma el pago controvertido de 6,7 millones de euros a la FIFA, dice ignorar el contexto y dónde fue a parar ese dinero.

“Nunca pregunté. Tal vez sea un error”, dice Beckenbauer, insistiendo: “Queríamos organizar el Mundial. Todo el resto no me importaba”, añade.