El presidente de la comisión de Auditoría y Conformidad de la FIFA, Domenico Scala, renunció a su cargo este sábado para protestar contra la adopción de una medida que según él pone en duda la independencia de ciertos órganos de la institución encargados especialmente de investigar acerca de sus miembros.

Scala dimitió al día siguiente de celebrarse el 66° congreso de la organización en Ciudad de México, en el que el nuevo presidente Gianni Infantino hizo adoptar una enmienda que transfiere al gobierno de la FIFA el poder de nombrar o destituir a los presidentes de la comisión de Ética o Auditoría, “lo que priva a los órganos de su independencia” y “destruye uno de los logros principales de la reforma”, dijo Scala en un comunicado.

El congreso, que reúne al conjunto de las federaciones mundiales, “dio el viernes al consejo el poder exclusivo de nombrar o destituir de sus funciones a los miembros de órganos de supervisión independientes, como la comisión de Ética, la comisión de Apelación o la comisión de Auditoría y Conformidad”, explicó Scala.

Con esta decisión, el organismo a cargo de Infantino puede “dificultar en todo momento investigaciones contra miembros, al destituir de sus funciones a los miembros de comisiones o asegurándose su consentimiento con la amenaza de despido”, denunció.

“Esos órganos están de hecho privados de su independencia y amenazados con convertirse en asistentes de quienes deberían supervisar”, estimó.

La comisión de Ética de la FIFA, compuesta por magistrados profesionales, jugó un rol esencial en la crisis que sacude actualmente a la institución, al suspender por seis años al expresidente Sepp Blatter y al candidato para su sucesión Michel Platini. La suspensión de Platini fue luego reducida a cuatro años por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).

La comisión de Ética investigó y suspendió a varios miembros de la FIFA en un año, y a algunos de por vida, como el estadounidense Chuck Blazer, ex miembro del comité Ejecutivo.

La comisión de Auditoría y Conformidad es la encargada de controlar la integridad de los candidatos a las elecciones.

La FIFA, sacudida desde hace casi un año por el mayor escándalo de corrupción de su historia, adoptó en febrero pasado una serie de medidas con el fin de reforzar su gobernanza y transparencia. La enmienda adoptada el viernes por el congreso no estaba prevista en esas reformas.

ebe/mca/tm

© 1994-2016 Agence France-Presse