Quedó suspendido “de por vida” por “comportamiento peligroso y antideportivo” tras besar, morder y pellizcar las nalgas al asistente en línea.      

El presidente del Club Sfaxien de Tunes, Moncef Khemakhem, aceptó  haber “pellizcado en dos ocasiones la nalga” de un árbitro asistente en un partido de la liga tunecina y fue “suspendido de por vida de toda actividad en el fútbol”, confirmó este viernes la Federación de su país (FTF).

“Tuvimos nuestro regalo”, celebró entonces el ahora presidente suspendido, en alusión a un penal inexistente que fue concedido a su equipo. Sin dejar de sonreír, añadió que había “pellizcado en dos ocasiones la nalga” del árbitro asistente “para elevarle la moral, ya que había perdido el hilo del partido”.

La FFT decidió “suspender de por vida a Khemakhem de toda actividad en el fútbol y castigarle con una multa de 30.000 dinares (12.000 euros)”, según un comunicado publicado el jueves en su página de Facebook donde se menciona que el dirigente reconoció haber efectuado “gestos obscenos contra un árbitro asistente” con el objetivo de “presionar al arbitraje” y que presumió luego de “haber conseguido sus fines”.

El presidente del Club Sfaxien fue acusado de “comportamiento peligroso y antideportivo”, “atentado contra el pudor” y “falta a las buenas maneras”.