Ya están sorteadas las parejas para la Copa Sudamericana 2015. Las primeras etapas serán más bien regionales, luego sí a viajar por todo el continente. No hubo grandes cambios en el show, bolilleros previamente distribuidos y unos pizarrones gigantes, el campeón reinante que recién comienza a jugar en octavos de final y tres premios para el campeón: jugará la libertadores 2016, la Recopa 2106 y la Copa Suruga Bank. El segundo torneo en importancia en Sudamérica está en marcha. Pero, ¿no hubo nada nuevo bajo el calor paraguayo o sí?

Pues nuevamente lo que cambió fue la notoria ausencia de la mayoría de dirigentes sudamericanos. Apenas cuatro presidentes de federaciones asistieron. Se repitió lo de la Copa América reciente, un palco vip semi desierto o lo que es lo mismo, lleno pero con allegados de los organizadores. Los mandamases de nuestro fútbol prefieren, como cambió el panorama, el perfil bajo desde aquel revelador 27 de mayo. Ya han pasado algo más de 50 días y aunque la situación para la mayoría de detenidos va cambiando poco a poco -los procesos de extradición e investigación continúan, ya se llevó al primer dirigente detenido hacia Estado Unidos, fue apresado el presidente de la federación boliviana- la actitud de los dirigentes sudamericanos está lejos de la euforia.

Las federaciones y sus gobernantes guardan silencio y se refugian diciendo que están dispuestos a colaborar con dicha investigación. Todavía nadie sabe cómo lo van a hacer, ni cuándo. Es que ahora su discurso cambió y en apenas dos meses pasaron de ser intocables y de amenazar a todo aquel que quisiera preguntar más de la cuenta, a estar dispuestos a compartir sus oficinas y sus documentos. Para la mayoría de aficionados resulta difícil de creer que dirigentes que no contestaron simples preguntas sobre “los vueltos” en el pasado ahora quieran referirse a los grandes contratos.

Nos preguntamos ¿por qué ahora hablan de transparencia y están dispuestos a ser “cristalinos” si todos los contratos de derechos de televisión, por ejemplo, los firmaron a puertas cerradas y sin ningún tipo de concurso público? ¿Por qué debemos creer que era lo correcto mantener a las empresas que nos habían “ayudado cuando nadie más quería contratar” los derechos? ¿Por qué deberíamos pensar que es transparente que la cifra que ofreció un único comprador es la mejor y la que más le convenía al fútbol sudamericano y luego al fútbol de cada país? ¿Dónde estuvo la transparencia, ahora tan mencionada, entonces?  ¿En qué informe de labores constan los detalles de dichos contratos y la forma en que los recursos fueron distribuidos? ¿Cuándo la Conmebol y sus miembros van a “transparentar” los contratos de venta de derechos de tv de las Copas Américas venideras y cómo se estableció la distribución entre las federaciones?

Resulta apenas curiosos que la gran mayoría de dirigentes en nuestro país apenas si ha querido opinar sobre un tema que les atañe y mucho. En medio de una crisis económica inédita, donde en tres años los ingresos solo por derechos de televisión a repartir para los clubes subieron en un 80 por ciento (de diez millones y medio a casi 18 millones de dólares) las deudas se han disparado como nunca antes. La actual organización local, que es un reflejo de la FIFA y la Conmebol, se estancó en el tiempo de los “proyectos Gol locales”: reparto recursos y aseguro fidelidades. Pero de organización, planificación o institucionalización nada. Hemos retrocedido en el tiempo. Clubes ingobernables o que tienen un puñado de socios que hacen y deshacen a su buena voluntad.

Mientras tanto la alfombra roja estuvo vacía en la Conmebol. Esta vez no hubo flashes, mucho menos grabadoras. Tampoco alguna selfie de esas que se tomaban por cientos. Faltaron las auto premiaciones, el momento resultaba incómodo para entregarse placas, medallas o trofeos. El fútbol sudamericano que logró crecer gracias a sus figuras y a que algunos dirigentes lograron ponerle cierto orden, perdió el control. Los conductores de la Conmebol se desfiguraron porque ya solo pensaron en el dinero, en sus amigos y en sí mismos. Además, al igual que el resto del fútbol, se creyeron que corrían con inmunidad planetaria y resultó que no.

Hoy las carcajadas se han transformado en muecas de preocupación. Blatter presenció, y sufrió, una bochornosa escena justo en el instante que comenzaba una rueda de prensa, la primera en la que aparecía desde que puso su cargo a disposición de las federaciones. Un cómico europeo entró en la sala y le lanzó un fajo de billetes que volaron por los aires, en la mismísima FIFA. Así, nadie sabe cómo terminará la investigación de un modelo que caducó hace 50 días aunque algunos todavía intenten tirar la pelota a la tribuna y otros prefieran esconderse de las luces y los flashes.