Volvió a suceder. La seguridad de la Copa América fue burlada de nuevo y un aficionado llegó hasta Leo Messi para rendirle pleitesía. El seguidor se arrodillo para hacerle una reverencia, a lo que Messi reaccionó de forma maravillosa, diciéndole que se levantara e incluso tímido por la acción. Después le firmó la camiseta y le abrazó dos veces.