El Liverpool sufrió este domingo un auténtico batacazo en su visita a Bournemouth. Los pupilos de Jürgen Klopp, con mucho en juego en la carrera por el liderato de la Premier, se dejaron remontar un marcador muy favorable para acabar sucumbiendo por un 4-3 que hizo las delicias de los locales.

El encuentro, sin embargo, estuvo marcado por una polémica jugada que supuso un punto de inflexión que desencadenó la reacción de los ‘cherries’ en el tramo final del choque. Con 1-3 en el marcador y a falta de menos de veinte minutos para el final del tiempo reglamentario, Milner acarició el que habría sido el tanto de la sentencia. La tecnología de la línea de gol, no obstante, le dio la espalda.

Fuente: sport.es