El presidente del Bayern Múnich, Karl-Heinz Rummenigge,  cumplió su promesa de hacer un regalo al Ingolstadt después de su victoria ante el RB Leipzig. Se presentó con un coche lleno de salchichas y otras delicias gastronómicas para el agradecimiento.

El pasado 10 de diciembre Ingolstadt le hizo un favor a los muniqueses tras ganar 1-0 al RB Leipzig que era en ese entonces el puntero absoluto de la bundesliga. “Nadie puede quejarse de tener vecinos así”, celebró el dirigente del Bayern el pasado mes de diciembre.

Seis semanas después de su promesa, el presidente de 61 años se presentó en Ingolstadt, situada a 80 kilómetros de Múnich, con suficientes salchichas y bretzels para 80 personas.

El club Ingolstadt en su cuenta de Twitter agradeció la promesa cumplida.