Emotivo retiro del fútbol para Andrés D’Alessandro

Emotivo retiro del fútbol para Andrés D’Alessandro

«Jugó como vivió. ¡Y cómo vivió», estas fueron las palabras que eligió Inter de Porto Alegre para despedir a Andrés D´Alessandro. «El Cabezón», este domingo en su último partido como profesional tuvo un cierre soñado: metió un golazo, lo ovacionaron todos los hinchas en el estadio Beira Río y se emocionó hasta las lágrimas tras el triunfo 2-1 sobre Fortaleza, por el Brasileirao.

Dos días después de haber cumplido 41 años, el mediocampista cerró una carrera que lo convirtió en ídolo en Brasil, lo vio nacer en River Plate y también lo llevó a dejar su huella por Europa.

Después que Yago Pikachu adelantó al Fortaleza y en el séptimo minuto de descuento, D’alessandro puso el empate parcial en el Beira Río: controló con el pecho, pasó con caño incluido entre dos rivales y metió un latigazo que le venció la resistencia al arquero.

Con el pitazo final, D´Alessandro, que había sido reemplazado a los 71 minutos, no pudo contener la emoción y las lágrimas, «Es increíble. Son muchos momentos que precisé de fuerza aquí y apareció. Y esta última vez es una mezcla de tristeza y felicidad, una carrera de 22 años, lo único que quería era jugar como aquellos primeros días en los que empecé como futbolista profesional, dijo.

“Es difícil y a la vez inexplicable. El fútbol nos da mucho más de lo que nosotros le damos, lo voy a extrañar mucho”, se sinceró el futbolista, que jugó 529 partidos con la camiseta de Inter y 25 con la Selección argentina mayor.

Con la camiseta albiceleste fue campeón del Mundial Sub 20 en 2001, competición en donde recibió el Balón de Plata, y se colgó la medalla de oro olímpica en Atenas 2004, con Marcelo Bielsa como entrenador.

«Hoy termino un sueño, del que mis padres hicieron todo. Cuando volví yo fui muy claro, lo hice para ayudar y retirarme acá, quería dejar mis últimos esfuerzos acá y disfrutar mis últimos momentos en el club. No hay forma de contener la emoción. Es el final de una carrera en la que luché mucho, en la que soñaba con ser futbolista profesional. Yo hoy me imaginaba jugando un rato, un poquito. Cuando me dijeron que jugaría, me puse muy feliz. Lo que sucedió después fue increíble. Ganar de una manera tan perfecta. Yo quería despedirme con una victoria, pero con un gol», finalizó.