El árbitro Félix Zwayer protagonizó un hecho insólito en la Bundesliga el pasado domingo 21 de Febrero de 2016, cuando paralizó el cotejo que se disputaba entre el Bayern Leverkusen y el Borussia Dortmund. A los 66 minutos del partido se retiró del campo de juego. Tras 10 minutos de paralización se retomaron las acciones y el partido concluyó con victoria para el Dortmund 0-1 en cancha del Leverkusen.

El incidente se produjo debido a  algunos desaciertos del réferi, como una mano no cobrada en el área del Dortmund, lo que produjo los reclamos airados de jugadores, hinchas y el técnico Schmidt del Leverkusen. Sin embargo los reclamos de este último se pasaron de tono en el gol de Dortmund, debido a que tras una falta los jugadores del Dortmund cobraron el tiro libre más delante del lugar donde se había cometido la infracción y tras contragolpe letal llegaría la conquista del cuadro visitante.

 Los reclamos desmedidos de Schmidt provocaron su expulsión, pero ante la negativa del técnico de retirarse de la zona técnica y dirigirse a los graderíos el juez central tomó la decisión de paralizar el partido. El técnico en entrevistas posteriores fue crítico respecto a su actitud y señaló que demoró mucho en obedecer la decisión del juez central, sin embargo lo único que quería era una explicación. Herbert Fandel presidente de la comisión de árbitros de la Federación Alemana aclaró que Félix Zwayer solo obedeció el reglamento.

Este episodio quedará marcado en la historia de la Bundesliga y en la historia del árbitro Félix Zwayer, que fue el protagonista de la jornada, pues su estricta aplicación del reglamento le valió escribir una de las páginas más curiosas que el fútbol alemán ha vivido.