La selecciones de Gales hizo historia al derrotar 3-1 a Bélgica en el Estadio Pierre-Mayroy de Lille por los cuartos de final de la Eurocopa 2016. Tras iniciar en desventaja, revirtió el resultado y jugará ante Portugal en las semifinales.

El equipo isleño comenzó retrasado en el campo de juego, agrupado cerca del arquero Wayne Hennessey, y rápidamente sufrió las consecuencias. Belgicase plantó en los últimos 20 metros. Lo único que le impedía anotar era que quedaban atascados ante la muralla galesa.

Pero a los 12 minutos, el mediocampista Radja Nainggolan rompió esa congestión de futbolistas con un gol espectacular desde afuera del área. El jugador de la Roma puso el 1-0, merecido a esa altura del cotejo.

Lógicamente, la desventaja obligó a Gales a salir en busca de la igualdad.Gareth Bale se cargó el equipo al hombro y secundado por Aaron Ramnsey -omnipresente y preciso en el mediocampo- la portería de Thiabut Courtois empezó a verse cada vez más amenazada. El empate llegó en el minuto 30, cuando el capitán Ashley Williams conectó de cabeza un tiro de esquina ejecutado por Ramsey.

Los “Dragones Rojos” (apodo que se le otorgó a Gales por su bandera) fueron de menos a más en el desarrollo de la primera etapa, ya que terminaron con la posesión en su poder y demostraron carácter para marcharse al descanso con el marcador 1-1.

En el complemento, Bélgica recuperó las riendas del partido y estuvo cerca de recuperar la ventaja con tiros de Eden Hazard y Romelu Lukaku. Pero la adversidad parece ser el combustible de esta selección galesa, que en el pasaje en el que más sometida estaba, consiguió remontar.

Al minuto 54, el delantero Hal Robson-Kanu paró el balón en el área pequeña, aguantó el marcaje Meunier y, con un exquisito amague de taco, hizo pasar de largo a tres jugadores belgas, lo que le permitió fusilar a Courtois y sellar el 2-1.

El partido volvió a ponerse adverso para Gales, que aplicó un cerrojo ante la ofensiva rival, sostuvo la ventaja con oficio, y dilapidó la ilusión belga con un contraataque letal que finalizó con un cabezazo de Sam Vokes directo a la red.

Tras la eliminación de Inglaterra e Irlanda del Norte, el conjunto galés se convirtió en el orgullo del Reino Unido en el torneo. El elenco de Chris Coleman es pragmático, se adapta a lo que proponen sus contrincantes, posee actitud para salir a flote y sabe golpear en momentos claves.

Impulsados por el delantero estrella Gareth Bale, que es uno de los máximos artilleros del certamen con tres goles, derrotaron a “La generación de oro” de Bélgica, que también había llegado cuartos de final en la última Copa del Mundo.

Su rival por un boleto a la final del 10 de julio será Portugal, el equipo capitaneado por Cristiano Ronaldo, que venció a Polonia por penales. Del otro lado del cuadro, el ganador del duelo entre Italia y Alemania jugará contra el vencedor del choque entre Francia e Islandia.

Fuente: infobae.com