Un especial recibimiento tuvo este viernes el plantel de la Selección de Gales, que fue una de las sorpresas de la Eurocopa 2016 al llegar a las semifinales de la competición liderado por su gran estrella, Gareth Bale.

Seguidos por varios miles de personas, los jugadores subieron a un bus descapotable para desplazarse por las calles de Cardiff donde recibieron un sinnúmero de aplausos por sus proezas en tierras francesas, donde perdió (2-0) en ‘semis’ ante Portugal.

Pero Gales, al fin y al cabo, fue un colectivo. Por encima de todo, fue un grupo de jugadores que creyeron en sí mismos y que siempre intentaron que Bale no se convirtiera en el único referente. La palabra “equipo” se escuchó una y otra vez en casi cada rueda de prensa. Bale es la estrella, no hay duda, pero él mismo también intenta huir de ese calificativo.

Fuente: la10.pe