Dice Neymar que no le gusta mirar partidos por televisión. Asegura que los sufre, quizás hasta le aburren. El 11 azulgrana solo entiende el fútbol con una pelota en los pies. Revindica sus filigranas y desafía a sus marcadores. 

“Yo no voy a cambiar. Los rivales tienen que saber, cuando entran al campo, que yo tengo mi juego. Y mi juego son los regates, los goles y jugar con mis compañeros. Yo soy feliz así”, aseguró el paulista. Fue elocuente la imagen de Neymar con la cara ensangrentada después de recibir un codazo de Duk, en el duelo ante Bolivia por las eliminatorias sudamericanas. “Voy a tener la cicatriz de por vida. Esto va a ser cada vez más difícil, pero no me importa”.

No se cansa de repetir lo feliz que está en Barcelona ni de elogiar al grupo de Luis Enrique. “Lo que más me gusta es el ambiente, somos todos amigos. Estamos muy unidos y por eso se ganan muchas cosas”, añadió el delantero del Barça, efusivo, sobre todo, con la relación que le une a Messi y a Luis Suárez. “Tenemos claro que juntos somos más fuertes. La magia del tridente es la amistad. Nos ayudamos dentro del campo porque somos amigos fuera”, convino el 11. Y, sin titubeos, remató: “Sabemos que estamos haciendo historia”.

Fuente: elpais.com