La FIFA cumplió con la promesa de enviar el nuevo estatuto para gobernar la AFA aunque, lejos de imponer, “sugirió” cómo deben componerse las instancias directivas y ahora los clubes deberán analizar posibles modificaciones en los próximos quince días, antes de buscar su aprobación mediante Asamblea extraordinaria. 

En ese sentido, para el nuevo Congreso (hoy denominada Asamblea), la FIFA intenta que se reduzcan de 75 asambleístas actuales a 44 o 46 miembros, con la “sugerencia” de que sean 22 para clubes de Primera División, 18/16 para Ascenso y Ligas del Interior, y uno para cada uno de los denominados “Grupos de Interés” (Femenino, Futsal, Fútbol Playa, Comisión de Jugadores, Árbitros y Técnicos).

La agenda consensuada entre el Comité de Regularización de AFA y la FIFA marca que durante los próximos quince días, cada club integrante de la Asociación del Fútbol Argentino, en el seno de su Comisión Directiva, expondrá este nuevo estatuto.

El 6 de febrero será el límite para que los clubes señalen sus objeciones, que el Comité de Regularización tendrá que remitir a la FIFA y la Conmebol.

El 14 de febrero, el Comité de Regularización convocará a Asamblea para refrendar el nuevo estatuto, que se realizará el 14 de marzo pero bajo las condiciones del anterior -es decir, los 75 asambleístas-, y que tendrá al menos dos instancias para su aprobación.

Si es que el estatuto es aprobado, el órgano que integran Armando Pérez, Javier Medín, Carolina Cristinziano y Pablo Toviggino, realizará el llamado para elegir presidente para el viernes 28 de abril en el predio “Julio Humberto Grondona” de Ezeiza.

En caso que se acepte la sugerencia de la FIFA, las categorías menores perderían la mayoría automática que ostentan en la actual Asamblea de 75 asambleístas y ya no podrían elegir por su cuenta al nuevo presidente de la AFA.

El nuevo estatuto de la AFA contempla también la creación del Tribunal de Ética, que será el órgano de contralor más importante para la futura dirigencia del fútbol.

Como su homólogo de la FIFA, este tribunal se encargará de aprobar (o no) a los candidatos a presidente y tomará todas las denuncias sobre las hipotéticas “mala praxis” en que los directivos incurran durante sus mandatos.

Este tribunal, para el que ya fue sondeado el exjuez federal Alberto Piotti, es una suerte de dique de contención para la corrupción en el fútbol.

Fuente: diariouno