El diario digital argentino canchallena.com publicó este jueves información sobre lo que se tratará en la Reunión Extraordinaria del Comité Ejecutivo de la CONMEBOL. Replicamos esta nota para entender lo que se trata en el organismo rector del fútbol sudamericano.

Lo que debiera ser simplemente una reunión para organizar los preparativos del festejo por el centenario de la Conmebol se transformó en un Congreso Extraordinario para analizar la manera de refundar una Confederación muy golpeada tras el FIFAGate.

La sede de la Confederación Brasileña de Fútbol, en Barra de Tijuca, es el escenario donde se darán cita desde hoy nueve de las diez asociaciones sudamericanas, ya que volverá a estar ausente Bolivia: la nueva comisión directiva de su federación no es reconocida por la Conmebol.

Con reuniones preliminares y espontáneas, sin mucha exposición mediática, los distintos presidentes del fútbol sudamericano fueron llegando a la capital carioca. El último fue Luis Segura, que luego del cierre de su campaña, ayer por la tarde en el quincho de Boca, viajó en la madrugada hacia Río de Janeiro para representar a la AFA.

¿Qué se define en este Congreso extraordinario?

La renovación forzada que afrontó el fútbol sudamericano a través de sus federaciones determina que tan sólo tres dirigentes se repitan desde la última vez que estuvieron reunidos en Río de Janeiro, antes de la final del Mundial 2014: el paraguayo Juan Ángel Napout, el ecuatoriano Luis Chiriboga y Segura.

Con los exilios neoyorquinos del colombiano Luis Bedoya y del chileno Sergio Jadue, a causa del FIFAGate, los dirigentes de la Conmebol entendieron que era necesario reunirse para analizar el estado de situación y planificar los pasos a seguir en busca de “una imagen con mayor transparencia y fiabilidad”, como confiaron a LA NACION en el seno del organismo sudamericano.

La versión oficial sostiene que este cónclave en Río pretende estudiar la concreción de la Copa América del Centenario en el horizonte, celebrar la nueva sociedad comercial con Fox Sports sin intermediarios y renovar las competencias internacionales como la Copa Libertadores y la Sudamericana, además de fijar una postura con respecto a la Federación Boliviana.

Sin embargo, los asistentes a esta cumbre de Río tienen en claro que el fútbol sudamericano está urgido de medidas renovadoras, que busquen brindarles confianza, credibilidad y un baño de ética a las asociaciones y la Confederación golpeadas tras los escándalos de los últimos ocho meses.

¿Quiénes participarán de este cónclave sudamericano?

A pesar de los rumores sobre sus posibles implicancias en el FIFAGate, el paraguayo Napout presidirá esta reunión junto con el anfitrión brasileño y también cuestionado Marco Polo Del Nero. Se sentarán con ellos Wilmar Valdez (Uruguay), Jaime Baeza (Chile), Alejandro Domínguez (Paraguay), Ramón Jesurún Franco (Colombia), Edwin Oviedo (Perú), Laureano González (Venezuela) y los mencionados Chiriboga y Segura.

Bolivia estará ausente porque la Conmebol sigue reconociendo a Carlos Chávez, detenido desde hace cinco meses junto con otros tres directivos del fútbol del Altiplano y no acepta el estatus de sucesor de Marco Ortega, porque entiende que no se respetaron los estatutos institucionales para su designación.

¿Dónde quedaron los legendarios mandatarios continentales de américa del sur?

El escándalo de la FIFA, las leyes vitales y cuestiones internas de cada país determinaron que ya casi no queden resabios de la Vieja Guardia de la Conmebol. La muerte de Julio Grondona y las detenciones del paraguayo Nicolás Leoz, del uruguayo Eugenio Figueredo, del brasileño José María Marin y del venezolano Rafael Esquivel marcaron un punto de quiebre en mayo pasado, en Zúrich.

A este escenario se suma la salida de Manuel Burga, en Perú, el encarcelamiento de Chávez y las recientes licencias de Bedoya y Jadue.

¿Por qué esta reunión se trasladó de Asunción a Río de Janeiro?

Según los directivos de Conmebol, esta mudanza a la Cidade Maravilhosa se debe a la proximidad de los Juegos Olímpicos del año próximo y la necesidad de establecer una base logística en la capital del estado carioca.

Sin embargo, la presencia de un fiscal brasileño que representa a la Justicia estadounidense liderada por Loretta Lynch no es un dato menor, porque, al igual que sucedió con Jadue antes de su renuncia en San Pablo, otros dirigentes investigados como Chiriboga y Napout podrían brindar declaración testimonial a lo largo de este periplo brasileño.

Creada en 1916, la Confederación Sudamericana está próxima a cumplir sus cien primeros años de actividad. Pero lejos del clima festivo, en Río de Janeiro buscará sentar la piedra fundamental de una refundación, una reinvención tan necesaria para el fútbol como el gol mismo… Es que ya no le queda mucho tiempo de descuento..

Fuente: canchallena.com