En el espacio deportivo del sitio web argentino La Nación  se hizo referencia al momento de imágen de la CONMEBOL y la incertidumbre sobre quién entregará el trofeo de la Copa América – Chile 2015. A continuación compartimos la nota

El descrédito de la Conmebol es tal que todavía no se sabe quién entregará mañana el trofeo al seleccionado campeón de laCopa América. A falta del presidente Juan Angel Napout, que no dio señales de vida en todo el certamen, tampoco surgen candidatos claros. ¿Será la presidenta chilena Michelle Bachelet? ¿Se tratará de un ex futbolista célebre? Con toda seguridad no ingresará al césped el titular de la FIFA, Joseph Blatter, ausente en el Mundial femenino en Canadá y que tampoco había asomado en el Mundial Sub 20 de Nueva Zelanda, justo cuando se desató el escándalo en el organismo al que anunció renunciar.

La confusión y el caos reinan en la Conmebol, que parece no tener ninguna injerencia ni autoridad sobre su campeonato insignia, vaya paradoja. Justo antes del comienzo del certamen, la entidad que rige el fútbol sudamericano había perdido la inmunidad diplomática que la protegía de allanamientos a “archivos y documentos” como si se tratara de una embajada. El Senado de Paraguay aprobó aquel proyecto de ley que significó un golpe de knock out para este feudo dominado entre 1986 y 2013 por el paraguayo Nicolás Leoz, hoy detenido por orden de la Justicia norteamericana.

Todo está patas para arriba. La realidad es que, debido a que sus cuentas están embargadas, la Conmebol no podrá hacerse cargos de los premios para los participantes de la Copa América, una responsabilidad que recaería en la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile (ANFP).

Esta falta de fluidez económica también provoca que los propios seleccionados tengan que poner plata de su bolsillo para su estada en Chile. Las erogaciones corresponden, fundamentalmente, a cuestiones logísticas, como los alojamientos y los traslados en avión. Una situación insólita reconocida por Juan Carlos Crespi, el dirigente de Boca que es jefe de la delegación nacional.

La anarquía en la Copa también se manifiesta en las designaciones de los jueces para los partidos. Reconocen puertas adentro que la Comisión Arbitral es un “descalabro”, en donde predomina una crisis de autoridad. Miguel Scime tuvo que reemplazar en este comité al representante argentino tras la remoción de Abel Gnecco -sospechado en la designación de un árbitro para el Corinthians vs. Boca de la Copa Libertadores 2013-, pero las presiones de distintos sectores son continuas. El último ejemplo fue el lobby que ejercieron los dirigentes argentinos y chilenos para la designación del juez de la final, responsabilidad que terminó recayendo en el colombiano Wilmar Roldán, símbolo de una decisión consensuada, pero en definiva desprolija.

Sólo restan dos jornadas para la culminación de la Copa América y, a lo largo del torneo, la Conmebol se sintió siempre presa de las investigaciones. Las estructuras del edificio que se levanta en Asunción tiemblan con el sólo hecho de observar lo que ocurre en la entidad madre, la FIFA. El futuro de la Conmebol es muy incierto, no tanto respecto de su operatividad, sino en su credibilidad, luego de tantos años de manejos poco claros. Su principal carga es el desprestigio.

Foto: www.radiofestival.cl