En la final de la Copa Portuguesa de fútbol celebrada el domingo se evidenció un evento curioso que llamó la atención de los fanáticos.

El balón fue entregado a los árbitros desde el cielo. Se vio bajar a un piloto en un monopatín-dron que surcó los aires con el esférico en las manos y aterrizó sobre el césped. Los aficionados que abarrotaron las gradas para ver el duelo entre Benfica y Victoria de Guimaraes quedaron alucinados.

El piloto lució una indumentaria de color verde oscuro que se hizo similar con el traje del villano del hombre araña. Al concluir esta final el Benfica venció con un marcador de 2-1 a su rival y de esta manera llevándose la copa portuguesa.