El clásico del fútbol uruguayo entre Peñarol y Nacional quedó suspendido antes de su comienzo por no “estar dadas las garantías de seguridad”, según declaró a la prensa local el director de la Policía Nacional, Mario Layera.

Los incidentes se originaron en la tribuna Amsterdam del Estadio Centenario de Montevideo, lugar habitual de los hinchas del Peñarol, donde efectivos de seguridad y funcionarios de la recaudación fueron agredidos por fanáticos aurinegros.

Además, estos barras de Peñarol saquearon un local de comidas del estadio y arrojaron latas de refrescos e incluso una garrafa de gas sustraída de ese lugar a los efectivos policiales que trataban de entrar desde la calle para normalizar la situación.