Tras caer derrotado en casa con la selección peruana, Ecuador busca recuperar su nivel para enfrentar la Copa América con una cara muy diferente a la mostrada en el último partido de eliminatorias.

Los jugadores tendrán un día y medio de descanso para pasar con sus familias y para recuperar el ánimo después de la derrota con la selección Inca. Después de eso, volverán a la concentración e inmediatamente se embarcarán a Brasil el 11 de junio para jugar el torneo más antiguo del mundo. La convocatoria se reduce a 28 futbolistas debido a reglas de la competición.

Asimismo, Alfaro ve a la Copa América como una oportunidad para afianzar a sus jugadores y crear una mentalidad competitiva. “Vamos a fundar conceptos en esta Copa. Para el semestre que viene, después de todos estos partidos, quizás ya hayan clasificados a la Copa del Mundo”, indicó.

También hizo pública su hambre de gloria que tiene con la Tricolor, “En cada competencia aspiro para llegar a lo máximo. Quiero ganar todo lo que pueda. Este es un espacio que tengo para tratar de fundar conceptos, de probar cosas, ensayar. Porque hay partidos importantes. En la Copa América quiero afianzar conceptos”, insistió.

Después de la autocrítica del mal encuentro ante los de Gareca, Alfaro tendrá que replantear ideas de juego para no caer en lo que el mismo llamó “un juego predecible y estático”. La buena noticia es que, al ser una competencia desde cero, el DT argentino cuenta con todas sus piezas menos con Carlos Gruezo quien está contagiado de Covid-19.

La nómina de los 28 convocados será publicada en los próximos días previos al viaje a tierras cariocas. Por el momento, el descanso de jugadores y cuerpo técnico es fundamental para levantar los ánimos e ir a representar al país en lo más alto dentro de la Copa América. El primer partido de Ecuador será ante Colombia el domingo 13 de junio después de la apertura entre Brasil y Venezuela.