El presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, Francisco Egas, hizo un balance de la gestión de este organismo en 2020. Fue un primer semestre convulsionado que lograron sortear, Egas manifestó, “hay que quedarse con lo bueno y malo, fue un año durísimo e incomprensible en la parte política. Se mostró una cara vergonzosa de la dirigencia por ambiciones personales”.

Superado el impase que puso en riesgo su continuidad como presidente también afrontó las salidas de Antonio Cordón, coordinador general, y del entrenador Jordi Cruyff a lo que acotó, “promediando el 2020 perdimos a los principales ejecutores de nuestro proyecto. Encontramos a un DT que hoy nos hace soñar. El futbolista ecuatoriano tiene dotes de velocidad, potencia, técnica. Gustavo Alfaro gestionó ese talento”.

Del seleccionador argentino agregó que es un conciliador y que varias virtudes los hizo tomar la decisión de contratarlo. “Pensamos con cabeza fría, su llegada es uno de los principales méritos de nuestra gestión. Analizamos a todos los candidatos. Alfaro se metió de lleno en el proyecto, apenas nos sentamos con él para la entrevista supimos que conocía mucho nuestro medio”, dijo.

También elogió el trabajo y cualidades de Jorge Célico al frente de las categorías formativas. Finalmente sobre 2021, Egas indicó que la confirmación de la Copa América se definirá en las próximas semanas en el Consejo de Conmebol y en cuanto a las eliminatorias que este año será decisivo para la Tri en búsqueda del sueño de clasificar al Mundial de Qatar.