La creación de la tristemente célebre Comisión de Asociaciones de Fútbol Profesional del Ecuador se constituyó en el mayor mamotreto en la historia de nuestro balompié; bajo el pretexto de defender su precaria existencia, los promotores de este grupo, con rasgaduras de camisas y discursos que casi llegaban a las lágrimas, justificaron la necesidad de venir al mundo.

La posibilidad de crear la Liga Profesional los alertó, porque entendieron que se iban a quedar sin nada  y con el apoyo de algunos dirigentes de Ecuafútbol, consideraron que para defender sus intereses y del fútbol de sus provincias, era justo y necesario la creación de un organismo que contrarreste semejante proyecto. Hasta ahí, digamos que había la justificación política suficiente para que existieran.

Pero había el trasfondo político-deportivo y eso se sintió en el congreso de Fútbol del año pasado, cuando la Asociación de Fútbol No Amateur de Pichincha propuso la suspensión definitiva del ingeniero Luis Chiriboga a su cargo en la Federación, quienes encabezan la mencionada Comisión pegaron el grito al cielo y lo defendieron a capa y espada para que eso no ocurra.

Mostraron su peso específico y el pedido de Afna Pichincha no pasó, no se pudo negar el peso del voto porque aún se sostenían con la imagen paternal del ingeniero Chiriboga y su séquito. Sin embargo, han pasado varios meses y no se ha escuchado ni se ha visto una sola propuesta o proyecto de qué es lo que piensan hacer para que justifiquen su existencia en el fútbol ecuatoriano.

Y hoy aparecen con un cuaderno de cargos para presionar al nuevo presidente de Ecuafútbol y quieren volver a mostrar ese peso específico, pero con la salvedad que ya no está presente la dadivosa presencia de su mentor, mentor que se sostuvo en todos estos años con el voto de las mencionadas asociaciones; era un tema de reciprocidad y punto.

Esto nos lleva ineludiblemente a concluir que las prácticas clientelares y asistencialistas se deben terminar para siempre en el fútbol ecuatoriano; que a los clubes y asociaciones se les debe exigir un cuaderno de responsabilidades a cumplir que tengan el debido seguimiento y evaluación; que la mejor manera para sobrevivir es la gestión. Solo así se mejorará la calidad de nuestro fútbol.

Lo opuesto es una añoranza del pasado. Ojalá la reunión que van a tener el viernes en la provincia de Los Ríos, sirva para sumar en beneficio del fútbol de cada provincia, que hagan propuestas serias para justificar su razón de ser y que no sea un encuentro como el que se dio en Riobamba en el 2014 y que tenía como fin volar cabezas, con la presencia mayoritaria de los mismos que se reunirán en el Hostal Galaxis, vía a Valencia, en Quevedo.