CONMEBOL.com realizó una nota a la entrenadora de la Selección Ecuatoriana, Vanessa Arauz, donde repasa sus inicios en el fútbol, como también destaca su récord Guinness como la directora técnica más joven en dirigir un mundial.  

A continuación la entrevista de la CONMEBOL:

¿Cómo empezó su cariño por el fútbol?

Desde que nací. Mi madre menciona que en su vientre era muy inquita y mi padre comenta que pareciera que yo estaba en un partido de fútbol permanente antes de nacer. Como a los 5 años veía que mis primos se divertían jugando a la pelota entonces para mí fue como interesante y busqué divertirme de esa manera. Poco a poco eso fue modificando mi personalidad, mi carácter. Era una responsabilidad tener que ir a estudiar y luego ir a entrenar.

Siempre tuve el apoyo de mis padres; además mi formación fue mixta y fue un poco dura, porque debes buscar sobresalir de un chico que puede ser más rápido, entonces me proponía como objetivo sobrepasar al jugador más destacado.

¿Cuál es su mayor satisfacción con la selección femenina de Ecuador?

El día que clasificamos al Mundial de la FIFA, jugando el partido de repechaje en Trinidad y Tobago (1-0). Todo el proceso que se vivió. Estoy muy orgullosa de mis jugadoras, no estaría sentada hoy aquí si no fuera por el esfuerzo de cada una de ellas.

Es la entrenadora más joven en la historia de los torneos femeninos, incluso los masculinos. Lo que le hizo obtener un récord Guinness. ¿Qué sentimientos le genera esto?

Fue muy emocionante. Pienso que todo es por el trabajo en equipo, pero también personal, porque yo me esforcé a terminar mi carrera de Directora Técnica. Además de ser la primera entrenadora de mi país. Se basa mucho en el apoyo de mi familia pero también se basa mucho en la constancia que uno tiene como metas.

¿Cuál es su evaluación final del I Seminario de Fútbol Femenino de CONMEBOL? ¿Cómo ve el futuro del fútbol de mujeres?

El futuro no está muy lejano en cuanto a un desarrollo que nos permita a cada una de las Asociaciones de Sudamérica llegar a un día que el fútbol femenino tenga esa estrella que tiene actualmente el fútbol de hombres. Para llegar a un acuerdo se necesita escuchar, cuales son cada una de las necesidades de los Miembros. Y en el momento en que CONMEBOL decidió hacer este I Seminario, nos abre esa puerta de ideas que todos teníamos pero que no sabíamos dónde colocarla. Y yo pienso que es una de las mejores iniciativas que pudo haber hecho la Confederación. Este es el paso que va a marcar el antes y el después en el fútbol de mujeres.