La selección de Alemania logró colgarse por primera vez el oro olímpico en la prueba de fútbol femenino, esto luego de que se impuso por 2-1 sobre Suecia en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Mientras que Canadá se llevó la medalla de bronce al vencer a las anfitrionas Brasil.

Pese a la insistencia de ambas escuadras en la etapa inicial, la imprecisión evitó que se griten goles en la gran final por el oro. Dzenifer Marozsan abrió el marcador apenas iniciada la segunda etapa, con una correcta definición a los 48′. Catorce minutos después, ella ejecutaría un tiro libre que chocaría en el palo y que la sueca Linda Sembrant terminaría ingresando en su propia valla.

Stina Blackstenius insertaría la alegría para las suecas a los 67′, que se encimaron tras este tanto para conseguir la igualdad. Sin embargo, Alemania estuvo correcta a nivel defensivo y se llevó el triunfo, que les permite conseguir su primera medalla de oro.

 Por su parte Canadá se quedó con las ganas de Brasil de llevarse al menos la medalla de bronce en casa al vencer por 2-1 en el partido por el tercer puesto del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino Río 2016 en la Arena de Sao Paulo y permitió a las canadienses repetir el metal conseguido en Londres 2012.

El primer gol del encuentro fue a través de Ashley Lawrence hizo una carrera impresionante de más de 50 metros antes de cruzar la pelota hacia la joven Deanne Rose, que sólo tuvo que encontrar el hueco adecuado ante la salida de Bárbara (0-1, 25′).

Rose participó también del segundo tanto, que definitivamente desesperó a las brasileñas y le dio la energía necesaria a las canadienses para mantenerse a tope. La morena número 6 centró desde la derecha tras un jugadón de Jessie Flemming y Christine Sinclair usó su habitual ojo de tigresa para no desaprovechar la oportunidad (0-2, 52′).

Brasil chocó y chocó, repitiendo lo hecho ante Suecia en las semifinales, y le costó un mundo generar situaciones reales. Sólo Beatriz, con una media vuelta hermosa, logró batir a la siempre segura Stephanie Labbe (1-2, 78′), pero ya era tarde. Ni siquiera con el impulso del descuento, las verdeamarelas supieron cómo complicar a sus rivales y se quedaron sin la medalla con la que tanto soñaban. Sin embargo, se fueron con el cariño de la torcida, que las ovacinó de todas formas mientras las canadienses festejaban alocadamente en el campo.