La grave lesión que sufrió el jueves la estadounidense Bethanie Mattek-Sands fue lo más impactante que dejó la primera semana de Wimbledon y días después la estadounidense entre lágrimas, relató su escalofriante lesión de rodilla y confirmaba que tendrá que pasar por el quirófano.

Bethanie Mattek-Sands se lesionó en camino a la red, pisó mal y su rodilla derecha giró, la hizo caer y sus gritos fueron desgarradores, cuando enfrentaba a la rumana Sorana Cirstea, en la segunda ronda de Wimbledon.

La jugadora de 32 años, una vez realizada los exámenes médicos y conocer que se rompió el tendón rotuliano y se dislocó una rótula en una subida a la red, confesó, a través de una conexión de vídeo en su Facebook, que a pesar de haber tenido muchas lesiones esta había sido la peor y la más dolorosa e informó que el domingo viajará a New York para “ver a más médicos”. Aunque anunció que estará retirada un tiempo, tranquiliza al mundo del tenis con su convicción: “lo superaré”

Mattek-Sands, también quiso agradecer las muestras, sinceras y numerosas, de apoyo y ánimo que aficionados y jugadoras quisieron mostrar tras lo sucedido. “Todos sus mensajes han sido muy inspiradores y han significado mucho para mí. El apoyo ha sido increíble”, dijo.

También agradeció la ayuda de su rival en el momento de la lesión la rumana Sorana Cirstea, quien fue la que primero socorrió a Bethanie “Sorana estaba allí como mi amiga. No importaba que estuviéramos en medio de un partido, y eso significa mucho para mí. Ella es una persona increíble.”, finalizó la tenista número uno en dobles.