Los Golden State Warriors se impusieron en el sexto juego de PlayOffs ante los Boston Celtics por 90-103 y se proclamaron campeones de la NBA. Este el cuarto anillo de los de San Francisco en menos de una década.

Los Warriors lograron remontar una serie que, en principio, se pintaba fácil. Tras el tercer juego, los de Boston se pusieron por delante con registro de 2-1, sin embargo, Stephen Curry y sus compañeros demotraron calidad en el juego de equipo y lanzamientos muy finos para no solo igualar, sino darle la vuelta al marcador global.

Para el sexto juego, la serie llegó en 3-2 a favor de los californianos, quienes ya solo necesitaban una victoria para firmar un nuevo título. Pese a jugar en condición de visita y con un TD Garden repleto, los Warriors demostraron superioridad sobre los Celtics desde el primer minuto, siempre apostando por las transiciones rápidas pero bien estructuradas y los tiros de tres puntos encajados por el ‘Chef’ Curry. El elenco del Oeste logró registrar una marca de 21 puntos anotados contra 0 recibidos, algo que no se había visto en las últimas 50 finales de NBA.

El marcador final fue 90-103 a favor de los huéspedes. El base de los de Golden State anotó un total de 34 dianas y levantó su cuarto título en la NBA (todos ellos jugando para el mismo equipo). Además, fue galardonado con el trofeo de MVP de las Finales, por primera vez en su carrera.

Curry, que fue seleccionado en el Draft de 2009, ha demostrado ser pieza fundamental en la plantilla. Su presencia, en conjunto con la llegada del ex basquetbolista Steve Kerr a la banca, han permitido que los Warriors se reencuentren con el sendero de la victoria, marcando, entre 2015 y 2022, una época dorada para el equipo.

Desde 2015, los Warriors han cosechado ya cuatro anillos (2015/17/18/22), de los cuales tres fueron disputados ante los poderosos Cleveland Cavaliers de LeBron James. En 2020, con la salida de Kevin Durant y la dura lesión de Klay Thompson, los californianos obtuvieron la peor marca de la temporada (15 victorias y 50 derrotas). Sin embargo, la reestructuración del equipo les permitió alcanzar la corona apenas dos años después, algo que ni siquiera los Chicago Bulls de Michael Jordan habían logrado, pues a aquel brillante equipo le tomó cuatro temporadas obtener su primer título luego de tener el peor récord de liga.