La imagen fue impactante. Nick Kyrgios servía desganado y se iba directo al banquillo sin disputar el punto. Juego para Misha Zverev.

Se repitieron escenas similares durante el partido y hasta el árbitro debió intervenir: “Eso no es profesional Nick, no puedes hacerlo”. “Si no les gusta que se vayan”, respondió el australiano, 14º del mundo. Por eso, y por decirle a un espectador que se fuera a su casa, el tenista recibió una multa de 16.500 dólares.

Kyrgios deberá pagar 10.000 dólares por su “falta de esfuerzo”, 5.000 por una fuerte discusión con un espectador y 1.500 por “conducta no profesional”.

“Soy bueno pegándole a una pelota por encima de la red. No es gran cosa. No le debo nada a nadie. Es mi decisión”, ha dicho tras el partido el talentoso tenista. “Si no les gusta pueden irse. Yo no les he pedido que vengan. Si son tan buenos jugando, ¿por qué no están en el circuito ATP?”, ha preguntado irónicamente.

Kyrgios había sido suspendido el año pasado por un mes tras hacer un comentario grosero sobre la novia de Stan Wawrinka.

En esta ocasión, tras el encuentro y con la mente en frío, el jugador se disculpó en Twitter: “No hice nada bueno hoy, en muchos niveles. Soy más que esto. No tengo excusas. Perdón”.