El alemán, siete veces campeón mundial de Fórmula 1, entró hace unas semanas al hospital Europeo Georges Pompidou de París. Su médico dio información sobre el tratamiento que se le está realizando. 

Muchas expectativas se originaron por el tratamiento que iba a recibir Michael Schumacher en París. Sin embargo, no se conocían los detalles, porque el hermetismo en la familia del otrora piloto de Ferrari es máximo.

Durante los primeros días de septiembre una noticia sorprendió a todos los fanáticos del mundo motor: el alemán Michael Schumacher había sido ingresado a un hospital de París para someterse a un “tratamiento secreto” a pesar de que su familia siempre mantuvo un firme hermetismo sobre el estado de salud del siete veces campeón del mundo.

Philippe Menasché, director del hospital al que acudió Schumacher y que se encargó del tratamiento, rompió el silencio. Habló en una entrevista para el diario italiano, “La República” y confesó varios aspectos.

El conocido como el “pionero de la terapia celular para curar la insuficiencia cardíaca”, afirmó que no “experimento” alguno. Simplemente utilizó su método en el alemán empleando células madres para crear un plan regenerativo.

“Yo no hago milagros. Con mi equipo no estamos haciendo ningún ‘experimento’, término abominable que no se corresponde con una visión sería de la medicina”, aseguró el cirujano francés.

Además, Menasché explicó como es el tratamiento que llevó a cabo en Schumacher. Dijo que existen progresos, aunque todavía se deben tener prudencia. “Es cierto que fui el primero en hacer trasplantes de células madre del corazón, pero el ciclo de pruebas clínicas terminó hace dos años. Ha habido un gran progreso en los últimos veinte años, pero la verdad es que todavía sabemos poco”, reconoció.