El nadador Michael Phelps, máximo ganador de medallas de oro enJuegos Olímpicos con 18, será el abanderado del equipo estadounidense en la ceremonia de inauguración de Río de Janeiro, según anunció este miércoles el Comité Olímpico de su país.

“Me siento honrado de ser elegido, orgulloso de representar a los Estados Unidos y de portar la bandera. En Sydney (2000) sólo quería formar parte del equipo, en Atenas (2004), ganar un oro para mi país, en Pekín (2008), hacer algo que nadie hubiera hecho. En Londres (2012), hacer historia”, explicó.

El estadounidense de 31 años que disputará en la capital brasileña sus quintos Juegos Olímpicos, añadió que ahora “sólo” quiere representar a su país “de la mejor manera posible” y que su familia esté “orgullosa”. “En esta oportunidad se trata de algo más que las medallas”, apuntó.

Michael PhelpsLlevar la bandera de Estados Unidos es un sueño hecho realidad”

Phelps tiene en su haber 22 medallas olímpicas, además es el deportista que más oros ha logrado en unos mismos Juegos, tras sumar ocho en Pekín 2008. “Para mí, llevar la bandera de Estados Unidos es un sueño hecho realidad. Nunca pensé que llegaría a hacerlo, así que cuando me lo dijeron la sonrisa más amplia que uno se pueda imaginar llenó mi cara. Es algo increíble, un honor tremendo liderar en el desfile al mejor país del mundo”; comentó el nadador de Baltimore en una rueda de prensa en la que llenó la sala “Samba” del Centro de Prensa Principal (MPC) de Río.

“Sé que la Ceremonia es larga, hay quien ha dicho que en total, entre unas cosas y otras te ocupan ocho horas, aunque creo que más bien serán entre cuatro o cuatro horas y medio”, explicó Phelps, que compareció junto a su técnico, el mítico Bob Bowman, con el que se empezó a entrenar a los once años.

“Hablé con Bob y le pregunté: ‘si tienes que valorar del 1 al 10 cuánto me afectará ser el abanderado en la Ceremonia, ¿qué dirías?’. Pensé que mientras no superase el 8 todo iría bien, así que cuando Bob me dijo que un 7,8, pensé que había pasado el corte por los pelos. Pero acto seguido la sensación fue pensar que es un gran honor”, indicó Phelps.

“El honor es increíble. Coincide también que será la primera ceremonia a la que asista, así que estoy entusiasmado. No sólo desfilas con tus compañeros de equipo, lo haces con todos los deportistas del mundo”, apuntó.

“Me acuerdo de cuando era pequeño y veía las ceremonias en la televisión. Ahora estaré liderando al mejor país del mundo y además lo hago porque me han elegido mis compañeros del equipo olímpico estadounidense. Pensaba que nunca más un nadador iba a ser el abanderado de Estados Unidos. El anterior fue Gary Hall, padre (en la de Clasura de los Juegos de Montreal’76, en Canadá)”, dijo Phelps.

Posteriormente, su compatriota Katy Ledecky, que con 19 años apunta muy alto en estos Juegos y que en los de Londres fue campeona olímpica en los 800 libres con sólo 15, manifestó que en el equipo estadounidense “todos” están “muy emocionados por él”.

“No teníamos dudas de que iba a ser él el seleccionado, porque es el más grande olímpico de todos los tiempos”, explicó Ledecky, que hace cuatro años se proclamó campeona olímpica en una prueba en la que la española Mireia Belmonte ganó una de sus dos platas.