Matej Mohoric se quedó con la victoria en la séptima etapa del Tour de Francia. El esloveno cruzó la meta entre lágrimas luego un desgastante trabajo en solitario hasta Le Creusot.

La jornada siete significó el recorrido más largo de la Grande Boucle. Se trató de un trazado de 249.1 km entre Vierzon y Le Creusot con cinco puertos de cuarta, tercera y segunda categoría.

En el séptimo día del Tour, el pelotón se fragmentó en varios grupos. La fuga se conformó por 29 corredores, pero no todos lograron sostener el ritmo y los escapados se fueron quedando.

El líder de la clasificación general, Mathieu van der Poel, se concentró en la parte delantera y defendió el maillot amarillo en solitario.

Cuando ya restaban menos de 20 km para meta, Richard Carapaz, que marchaba en el pelotón, atacó para ir en búsqueda del grupo en donde rodaba Van der Poel. La Locomotora se encontró con su compañero Dylan van Baarle, pero no pudo sostener el ritmo del ecuatoriano.

Uno de los favoritos, Primoz Roglic, sufrió en el Côte de la Gourloye y perdió mucho tiempo en la tabla global. Fue una jornada adversa para el esloveno, quien perdió gran parte de sus aspiraciones al título.

Su compatriota, Matej Mohoric, que logró soportar en la cabeza de la carrera trabajando en solitario, cruzó la meta entre lágrimas, promediando un tiempo 5:28:20.

La Locomotora del Carchi, que fue cazada en los úlitmos metros por el pelotón, llegó a 5:15 de Mohoric.

La clasificación general sufrió mucho movimiento, pero el neerlandés, que terminó 4° y a 1:40 del ganador, sigue liderando.

CLASIFICACIÓN GENERAL