El pasado lunes, el ciclista colombiano Nairo Quintana se vio involucrado en una investigación por dopaje realizada a su equipo, el Arkéa-Samsic.

En el marco del reciente recorrido por Francia en ‘Le Tour’, la Fiscalía de Marsella abrió un expediente por sospechas de consumo de sustancias ilegales por parte de un pequeño grupo del equipo francés. En un comunicado, la fiscal Dominique Laurens indicó que se encontraron “muchos productos de salud, incluidos medicamentos en sus pertenencias personales, pero también y sobre todo un método que podría ser calificado de dopante”.

El registro se realizó el pasado miércoles 16 de septiembre, cuando se corrió la etapa 17 del Tour. En un hotel de Méribel, donde se hospedaban los pedalistas del Arkéa, se investigaron las habitaciones de Winner Anacona. Nairo y Dayer Quintana. También se realizaron registros en las habitaciones del equipo médico y vehículos del equipo.

Luego de las acusaciones en su contra, el ciclista colombiano emitió un comunicado en el que recalca su inocencia y su papel como un deportista pulcro: «(…) he sido un corredor limpio durante toda mi carrera deportiva y tengo un pasaporte biológico impecable. Quiero aclarar a la opinión pública, a mis fanáticos y a los seguidores del ciclismo que nunca en toda mi carrera -junior, sub 23 y profesional- he utilizado sustancias ilegales que mejores mi rendimiento deportivo y que traicionen los principios del deporte», fueron algunas de las palabras que Quintana difundió en sus redes sociales.

La Fiscalía ordenó el lunes la retención de dos miembros del Arkéa: un médico y un fisioterapeuta quienes, además de estar involucrados en la investigación por dopaje, mantenían cargos que podían condenarlos hasta con cinco años en la prisión y una multa de 375 mil euros. Sin embargo, el Ministerio Público indicó que, de momento, no existe imputación ni contra los dos médicos ni contra los ciclistas que declararon.

Foto: @CiclismoInter