Nunca como ahora duraron tanto las campañas en la Fórmula 1. El notable aumento de los márgenes de seguridad y la complejidad que los autos fueron adquiriendo en la última década y media favorecieron la continuidad de los pilotos más experimentados. Sin embargo, el shock que causó el debut del juvenil Max Verstappen se transformó en una ola que aportará una gran dosis de sangre fresca en 2017.

El año que viene ya no estarán en la F1 dos veteranos como Felipe Massa (35 años; 246 Grandes Premios disputados desde 2002 y 11 triunfos) y Jenson Button (36 años, 303 GG.PP. corridos desde 2000, 15 triunfos y un título mundial); quedarán los ultra experimentados como Kimi Raikkonen (37 años) o Fernando Alonso (35 años), sobre quienes se discute su permanencia más allá de 2017. Pero la renovación que se viene es inexorable.

Verstappen sorprendió con su desenfado: ya logró un triunfo (España, este año) y anteayer fue segundo en el Gran Premio de Japón, después de mantener a raya nada menos que al campeón mundial Lewis Hamilton (Mercedes). Aunque a los 18 años todavía muestra ciertos signos de inmadurez en la pista, se subió 6 veces al podio en las 13 carreras que lleva en Red Bull y cuesta no considerarlo un futuro campeón mundial. Es el piloto más joven de la F1, aún en términos históricos, pero pronto podría dejar de serlo.

Ese lugar le correspondería al joven canadiense Lance Stroll, que el mes que viene cumplirá 18 años. Su padre Lawrence es un multimillonario, cuya fortuna supera los 2.400 millones de dólares. Le pagó un lugar en la Academia Ferrari y este año, ante la falta de perspectivas en la escuadra italiana, lo impuso como piloto de reserva de Williams. El chico, que acaba de consagrarse campeón europeo de Fórmula 3, será seguramente el reemplazante de Massa en Williams. Stroll padre ya desembolsó US$ 20 millones para que su hijo realice una gira por los actuales circuitos de F1 al volante de un Williams-Mercedes 2014, con el ex tester de McLaren Gary Paffett como coach, a modo de preparación para 2017; Lawrence Stroll está dispuesto, según los reportes, a pagar otros 30 millones por la butaca.

Si los holandeses deliran con Verstappen, sus vecinos belgas sueñan con la consagración de Stoffel Vandoorne, el actual campeón de la GP2 y que reemplazará a Button en McLaren. El piloto, de 24 años, ya disputó el pasado GP de Bahrein, reemplazando imprevistamente a Alonso, tras el acidente edl asturaino en el GP de Australia. No solo terminó 10mo y sumó un punto para el campeonato, sino que fue más rápido que Button en clasificación y sus ideas para la puesta a punto del auto le fueron provechosas durante varias carreras a la escudería, impresionada con su debutante.

Otra promesa es la del francés Esteban Ocon: tiene 20 años, lleva apenas cinco carreras conduciendo para Manor, pero muy probablemente desembarque en Renault para la próxima temporada. Campeón de Fórmula 3 y de GP3 en los últimos dos cursos, Ocon es por ahora compañero de equipo del alemán Pascal Wehrlein (21 años), otro protegido de Mercedes.

Otros dos jóvenes que pueden sumarse al plantel 2017 de la F1 son el monegasco Charles Leclerc (18 años) y el francés Pierre Gasly. Leclerc, que en octubre cumplirá 19 años, es miembro de la Academia Ferrari y su manager es Nicolas Todt, hijo de Jean, presidente de la FIA; por ahora es piloto de reserva de la escuadra Haas, pero reemplazaría al mexicano Esteban Gutiérrez (30 años). Gasly (20 años) es la estrella del programa de desarrollo financiado por RedBull, y el doctor Helmut Marko, responsable del programa, lo considera como sustituto del ruso Daniil Kvyat (al que ya bajó este año de RedBull para hacerle lugar a Verstappen) en Toro Rosso, junto al español Carlos Sainz (22 años). Pero, para ello, Gasly está obligado a ganar el título de la GP2, campeonato en el que por ahora marcha segundo, a siete unidades del puntero Antonio Giovinazzi (22 años).

Con 30 años, Nico Rosberg (muy cerca de su primer título mundial tras vencer el fin de semana pasado en Japón) y Lewis Hamilton tienen delante de sí al menos otro lustro de campaña. Sebastian Vettel (28) necesitará paciencia para esperar que Ferrari le proporcione un auto vencedor, pero dispone de tiempo, lo mismo que Daniel Ricciardo (27) o Valtteri Bottas (27). Pero la renovación generacional que se producirá en la F1 el año próximo los pondrá en jaque dentro de no muchas temporadas.

Fuente: lanacion.com.ar