Luego de subirse al podio en la última gran vuelta del año, la Locomotora del Carchi compartió su alegría con varios ciudadanos ecuatorianos residentes en la capital española. El de Ineos Grenadiers corrió por las calles de Madrid flameando la bandera tricolor.

Richard Carapaz terminó la Vuelta a España en segundo lugar, solo por detrás del esloveno Primoz Roglic. Con esta conquista, el carchense vuelve a poner su nombre en los libros del ciclismo mundial, pues es el primer ecuatoriano en terminar el certamen en el top 3. ‘Richie’ hizo historia en 2019, cuando levantó el trofeo senza fine luego de llevarse el primer lugar en el Giro de Italia.

“Este podio significa mucho para mí, después del Giro de Italia de 2019. Tenía que demostrar que mi victoria no fue una coincidencia y creo que lo hice. Estoy aquí para luchar por más Grandes Vueltas. Vine a España con el objetivo de hacer una gran carrera y creo que lo hemos logrado. Tenía el apoyo y el objetivo de luchar hasta el final”, dijo el ecuatoriano luego de la jornada de este domingo.

La Locomotora hizo público su festejo en redes sociales:

“Para mí es realmente especial estar en el podio en Madrid, especialmente después de este año con la situación del Covid-19 y todo lo que teníamos para vivir en casa. Tuve un enfoque diferente para esta carrera, pero es increíble terminar segundo en esta Vuelta. Sé que tengo un gran potencial y seguiremos trabajando”, indicó Carapaz respecto a su resultado.

El carchense no desaprovechó la oportunidad para felicitar a quien quizás fue uno de sus mejores gregarios en la competencia, Chris Froome. A través de un mensaje en su cuenta de Twitter, Carapaz se despidió del británico, pues el recorrido en España su útlima oportunidad corriendo juntos. En 2021, Froome se vestirá con los colores del Israel Start-Up.

“Fue muy emocionante compartir equipo contigo Chris, por tu gran experiencia y humildad. Nos vemos el año que viene, con diferentes colores, pero seguro que con muchas batallas por delante”, fueron las palabras que el tricolor dedicó al británico, quien se marcha luego de una década corriendo con los colores de Ineos.

Carapaz cerró su temporada ciclística de este año con una publicación en sus redes sociales en la que habla de una victoria en España para el próximo año.

La polémica con Movistar Team

Luego de la etapa 17, el Movistar Team se puso en la boca de muchos críticos, aficionados e incluso ciclistas. El equipo español generó polémica por una supuesta ayuda a Primoz Roglic, del equipo Jumbo-Visma, en el Alto de la Covatilla, el último puerto de la competencia y uno de los más complicados.

En este ascenso, Richard Carapaz, quien se mantenía a 45 segundos del esloveno en la clasificación general, atacó y se alejó de Roglic. Fue ahí cuando dos miembros de Movistar, Enric Mas y Marc Soler, se pusieron delante del de Jumbo, facilitándole el trabajo como sus rompevientos. Esta supuesta asistencia ayudó a que Roglic no pierda más segundos con Carapaz y, posteriormente, tampoco el maillot rojo.

Esta acción generó indignación en muchos seguidores del ciclismo. Sin embargo, para Carapaz fue distinto: “Son situaciones de carrera que se comprenden totalmente, yo lo veo así. Cada uno busca sus intereses y los de ellos eran entrar en la cuarta plaza”, señaló el pedalista de El Carmelo.

Lo propio hizo Eusebio Unzué, gerente general del Movistar, quien apareció para explicar el verdadero motivo del equipo: “Fue una situación más de carrera. Era nuestra obligación luchar por mejorar nuestros resultados, y fue lo que hicimos. Primero intentamos ganar la etapa con Marc. Luego, una vez neutralizado, vimos que Dan Martin se había descolgado con cuatro kilómetros por delante, y eso nos brindó la oportunidad de poder soñar con mejorar nuestro puesto. Nos percatamos que era mejor ir así que a rueda de Roglic”, señaló el mánager español, recalcando que nunca hubo intenciones de vengaza por parte de Movistar.

“Respeto todas las críticas por nuestro trabajo. Defendimos nuestros intereses y le pediría a la gente que en absoluto piense que fue una revancha”, sentenció Unzué.