La tenista estadounidense Serena Williams se siente “perseguida y señalada”. La exnúmero 1 y dueña de 23 Grand Slam se quejó de que la USADA, agencia de control antidoping de Estados Unidos.

Serena Williasms, denunció los cinco controles que ha tenido que pasar esta temporada a pesar de haber jugado sólo tres torneos: Indian Wells, Miami y Roland Garros.

En el último Roland Garros, Serena abandonó antes de disputar la cuarta ronda con María Sharapova y después no estuvo en los torneos Mutua Madrid Open y de Roma, Sin embargo, tuvo que pasar dos controles por sorpresa en una semana.

Pero la gota que derramó el vaso con su paciencia fue el pasado 14 de junio que la USADA visitó su casa, pero la tenista no estaba en casa y la persona encargada de hacerle el análisis se negó a abandonar su domicilio hasta su regreso.  Esto indignó a la menor de las Williams que llamó directamente a Steve Simon, presidente de la WTA, para mostrar su disconformidad.

Por su parte la Agencia de Control Antidoping se defiende afirmando que los factores para decidir a quién se le realizan estos tests son diversos y abarcan desde los recursos de los atletas, información de su rendimiento, ranking, análisis biológico, lesiones y el calendario que tienen, así como “información recibida sobre alguna posible acción dopante”.