Yelena Isinbayeva, que esperaba terminar su carrera con sus quintas olimpiadas y, posiblemente, su tercer oro, ya que logró la mejor marca del año al aire libre (4,90), no pudo contener las lágrimas al dirigirse al equipo olímpico, que le dedicó una sonora ovación.

La reina de la garrocha no aguantó su emoción y ante la presencia del presidente ruso, Vladímir Putin, se tapó su cara en el discurso que le dedicó a sus compañeros que sí estarán en Río 2016.

La imagen ya recorre el mundo por la pena de una de las atletas que tenía chances concretas de cerrar una brillante carrera con una presea de oro.

“Pese a todo, es verdad que faltan unos pocos días para las Olimpiadas y hasta el momento no sabemos el número de nuestros atletas que irán y esto, sin lugar a dudas, influirá en la preparación de los deportistas”, apuntó Putin en la ceremonia.

Al respecto, el ministro de Deportes, Vitali Mutkó, criticado por muchos dentro y fuera de Rusia como principal responsable del escándalo y de la indefensión de los deportistas rusos, adelantó que la lista definitiva debe ultimarse esta noche, ya que mañana, jueves, el equipo parte para Brasil.

 

Fuente: chilevision.cl