En el estadio nacional de Tegucigalpa, se disputo la final entre Motagua y el Honduras Progreso, donde en la previa del partido hubo varios incidentes donde se reportaron 5 muertos y 20 heridos.

Las instalaciones del estadio estaban llenas de hinchas, en las afueras del estadio fallecieron dos de los aficionados y los otros dos en el Hospital Escuela Universitario, posteriormente se confirmó una nueva víctima. “En el percance cuatro personas murieron de manera accidental al ser embestidos por la turba de aficionados que ingresaban de manera violenta por el portón 11 del sector de graderías de sol este”, indicó la Secretaría de Seguridad en un comunicado.

Según informes de la radio HRN se derivó luego que la Policía Nacional comenzará a realizar el control en los portones del sector silla y esto generó el caos porque intentaban ingresar por la fuerza y fue cuando se originó la avalancha humana.

Por otro lado, veinte personas resultaron heridas tras la euforia que se vivía afuera del estadio. 600 agentes policiales enfrentaron dificultades para controlar a miles de aficionados enardecidos que intentaban entrar a la fuerza para presenciar el partido. Antes del inicio del partido hubo un minuto de silencio por las víctimas.