Le ganó a Corea del Sur 1 a 0 pero fue en la noche de Ashura, una ceremonia sagrada para los musulmanes shiítas donde está mal mostrar alegría.

Los fanáticos del fútbol en Irán vivieron el pasado martes una pequeña paradoja: su selección ganó un partido fundamental para llegar a Rusia 2018, pero ellos no pudieron festejar por una celebración religiosa.

Es que los habituales gritos de alegría que reinan en las canchas se silenciaron en el estadio Azadi de Teherán, al coincidir el encuentro entre Irán y Corea del Sur (1 a 0 para los locales) con la noche deAshura.

Esta es una de las fechas más sagradas para los musulmanes shiítas, que conmemora el martirio del imán Husein, un nieto del profeta Mahoma asesinado en el siglo VII, episodio fundador del shiísmo, una de las principales ramas del islam.

En dicha fecha está mal visto mostrar alegría, de hecho, la gente sale a la calle y celebra el martirio con actos de autoflagelación. Algunos clérigos iraníes más radicales habían pedido dejarse ganar contra Corea para que no haya nada que celebrar.

Las eliminatorias de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) se encuentra en la fase de grupos (son dos de seis países cada uno). Clasifican directamente a Rusia los cuatro primeros -los primeros y segundos de cada grupo-. Los terceros juegan entre sí por el quinto lugar. El perdedor de esa final jugará el repechaje contra la CONCACAF.

Fuente: clarin.com