Mediante  una carta enviada  a la FIFA  en noviembre de 2013, La Federación Andaluza (RFAF), reclamaba cambios en la normativa de las transferencias  internacionales de los menores de edad en el fútbol mundial  “ante los casos de gravedad ocurridos en Andalucía”.   

La normativa de la FIFA, que la RFAF consideraba “injusta” y “desproporcionada”, por el momento solo contemplaba las anomalías recogidas en el artículo 19, apartado 2 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA, como el cambio de residencia de los dos padres biológicos del jugador, que además debían estar ambos trabajando, o la llamada “norma de los cinco años”.

En estas circunstancias la Secretaría General de FIFA ha remitido a todas sus asociaciones una circular en la que explica los cambios referentes a las transferencias internacionales de jugadores menores de edad  a través de una ‘Guía para la aplicación de un jugador menor’ donde  se detallan las nuevas excepciones incluidas. Una de las  causa por la que se puede inscribir a un menor en un equipo federado de otro país es si éste es un refugiado por razones humanitarias, acompañado de sus padres o sin compañía de estos.

“Hay una cosa muy bonita que puede hacer el fútbol y es dejar jugar al fútbol a todos los niños inmigrantes que tenemos aquí y que las normas de FIFA no nos permiten”, dijo Herrera durante la entrega de los fondos recaudados en el partido benéfico “Champions for life” a los proyectos solidarios que se llevarán a cabo con ellos.