Ocho años de historia, ocho años de gloria, ocho años desde que el Ecuador empezó a estar en los radares del mundo gracias a un equipo ecuatoriano, así es, estamos hablando de Liga Deportiva Universitaria de Quito. Hoy, 2 de julio del 2016, el equipo albo suma un año más del partido, que después de concluido, dejó una felicidad indescriptible a todos sus hinchas; exactamente, estamos hablando del mítico “maracanazo”. 

“El Rey de Copas”, como fue catalogado Liga Deportiva Universitaria, luego de conseguir esta Copa Libertadores, y posteriormente otras copas internacionales, tuvo que pasar por encima de varios rivales para alzarse con la gloria; entre ellos: Estudiantes de la Plata, en octavos de final, San Lorenzo de Almagro, en cuartos, América de México, en semifinales, y finalmente el gran equipo de Fluminense.

Un 25 de Junio, con estadio lleno, fuegos artificiales saliendo desde las esquinas del estadio Casa Blanca, y la barra ‘Muerte Blanca’ alentando al ritmo de la canción ‘Campeeeeeóóóón, campeóóón, campeón hay unos solo, campeón, Liga de Quito, el eternooo campeeeeeóóón’, comenzó la primera final que el equipo capitalino la ganaría por cuatro tantos a dos.

Tan solo siete días después, el 2 de julio del 2008, se jugaría la final de vuelta, en el estadio Maracaná de Brasil, donde llegaron 3000 ecuatorianos a la expectativa de regresar a sus aposentos, no con las manos vacías, sino con una satisfacción de haber acompañado al equipo en un momento histórico para el fútbol del Ecuador, y por qué no, con la Copa Libertadores de América.

Así fue, luego de unos sufridos 90′, y posteriormente, 30 minutos más de prórroga, Liga logró llegar a los penales, tras haber perdido 3×1 en el partido de vuelta. (5-5 en el resultado global). Ahora era el turno de José Francisco Cevallos.

Urrutia encaminó a Liga hacia la victoria, convirtiendo el primer penal. Cevallos atajaría el penal posterior, ejecutado por Conca. Jairo Campos fallaría el segundo penal a favor de Liga. Thiago Neves fue el encargado de patear el segundo tiro para “Flu”, a lo que, nuevamente, atajaría Cevallos. El “Mago” Salas convirtió su penal en gol. Císero, por su parte, no falló el penal para el equipo brasileño. Guerrón silenciaría al Maracaná con su gol. Y, finalmente, era el turno de Washington; si atajaba Cevallos, Liga era campeón de América.

Washington se acercó a la número 5, la acomodó, y tomó distancia para patear, mientras José Francisco Cevallos “Las manos del Ecuador”, hacía su clásico ritual en un penal, meterse en el arco, ponerse en cuclillas con la vista hacia la atmósfera, y agarrar las mallas, como si estuviese pidiendo ayuda a alguien en el cielo.

Basta de rituales, era hora de que se cobre el tiro penal. Fueron segundos de tensión para ambos equipos, o Liga era campeón, o Fluminense se mantenía con vida.

“Campeóóón la Liga, campeeeeón la Liga” fueron las emotivas palabras, casi con llanto, de Alfonso Laso Ayala, periodista de Radio La Red, al ver que Cevallitos atajó el penal.

Nadie en Ecuador lo creía, ¡Liga estaba en la cúspide de América!

Bauza lloraba, los jugadores se abrazaban entre sí, los hinchas albos silenciaban el Maracaná. Sí, no estábamos soñando, era cierto ¡Liga es campeón de América!

Hoy no es un día cualquiera, hoy es un día donde el Ecuador se tiene que sentir orgulloso de un equipo con sueños, con aspiraciones, con disciplina, que demostró que nada es imposible en este mundo.

Escrito por: Sebastián Manosalvas Naranjo