Y ha vuelto para convencerse que su historia de la última década no podía quedarse en hermosos recuerdos ni en gestas insuperables; frente al Nacional Paraguayo volvió para hacer sentir su nombre como equipo grande de Sudamérica.

En el partido de ida que se jugó en Ponciano dio la impresión de tener más dudas que certezas, que el resultado no le iba a favorecer para la revancha en el caliente y eterno clima de Asunción. Pero, cuando la confianza y el convencimiento que se adquiere en el fútbol y Liga da muestras de aquello cada vez que juega, al menos, garantizaría que el partido sería muy bien jugado para llegar a Octavos de Final en la Copa Sudamericana.

Y así mismo fue. Pese a la ausencia de su capitán Norberto Araujo y a un movimiento táctico en defensa que no fue del agrado para una parte de la hinchada y los entendidos, esta Liga de Luis Zubeldía mostró absoluta superioridad sobre la escuadra paraguaya.

La cantidad de oportunidades de gol que la escuadra alba creó en el Defensores del Chaco, casi queda como anécdota (el empate era suficiente) aunque Zubeldía debe estar preocupado por aquel increíble festín, inconcluso, que generaron sus jugadores.

Hay nombres propios en esta Liga, empezando por la propia dirigencia que son los únicos que saben por estas tierras, que los procesos a mediano y largo plazo son los que dan resultados. Son convencidos del proceso que en el fútbol no suele tener cabida.

Luego está Luis Zubeldía y su equipo de trabajo, demuestran partido a partido que están a la altura de las circunstancias y que la filosofía de entrenamiento y disciplina ha sido aceptada por el plantel y han comenzado a marcar diferencia en el torneo local y quieren extenderlo en Sudamérica.

Y el otro nombre propio es el PLANTEL, todos en su momento han contribuido a esta muy buena campaña; desde Alexander Domínguez hasta el recién llegado Jonathan Álvez, el grupo se va consolidando y muestran un fútbol compacto y contundente, aunque la incertidumbre en el fútbol nos indica que no se sabe qué va a ocurrir el próximo partido.

La hinchada debe sentirse contenta y apoyar en el estadio, ya no llorar de emoción en las redes sociales, sino asistir a la grada, allá se los necesita a todos sin importar el rival.

Liga se ha puesto como objetivo ganar la Segunda Etapa y que no haya Final en el fútbol ecuatoriano y quieren ir más allá de River Plate en Copa Sudamericana. Si se suman todos, es posible que los sueños futboleros se hagan realidad.

Por ahora, Liga ya volvió, mañana ya veremos…