El exarquero ecuatoriano, Sandro Borja, fue desvinculado de 9 de Octubre hace poco. El deportista recordó su trayectoria como futbolista y lo que vivió junto a su familia en sus inicios.

La limpieza técnica del ‘Súper 9’ incluyó a Borja, quien se desempeñaba como preparador de guardametas: “Hace dos semanas me desvinculé del club por pedido del presidente, al igual que al asistente técnico. Son cosas que pasan en el fútbol“.

De momento, Sandro se encuentra estudiando para ser entrenador, junto a varias ex figuras del fútbol tricolor como Carlos Tenorio, Patricio Urrutia, Édison Méndez y Giovanny Espinoza. El ex golero de Deportivo Quito recordó sus inicios en el balompié profesional.

Yo en Imbabura fui triatlonista, luego me dediqué al básquet, pero no había tanta competencia y por eso me probé en el fútbol. Me gustó ser arquero y a eso me dediqué. Ya después llegué al Deportivo Quito“.

Además de la camiseta azulgrana, Borja defendió los colores de Universidad Católica, Liga de Loja, Imbabura, Liga de Portoviejo, América de Quito, Liga Deportiva Universitaria, Aucas y Cuniburo. Su último club fue el Cumbayá FC, antes de su retiro en 2013.

Pero su historia también tiene un trasfondo difícil, pues cuando tuvo a su primer hijo, Nicolás, nació con una enfermedad congénita: “Tuvo macrocitosis. Ahora ya existe la cura, pero en ese tiempo no. Mi hijo siempre me acompañaba a los partidos con el Quito“. La macrocitosis es un término médico que se utiliza para describir a los glóbulos rojos de la sangre cuyo tamaño es mayor al promedio.

Por desgracia, Nicolás no pudo ganar la batalla a su enfermedad, sin embargo, pese al golpe que esto pudo significar para Borja, el arquero siempre cumplía con su trabajo bajo los tres palos: “Nicolás fue hincha a muerte del Deportivo Quito. Recuerdo que cuando falleció, fuimos al entierro y luego nos fuimos a Guayaquil, porque teníamos partido contra Emelec. Mis compañeros me decían que no vaya y me quede con mi familia, pero yo no quise. Sentí que el mejor homenaje para mi hijo, era jugar“.

Otro flechazo llegó a su vida cuando falleció su madre. Tras sus primeros pasos en el fútbol profesional, el golero ya se planteaba colgar las botas, pero su experiencia en su posición lo impulsaron a seguir: “En 1992 falleció mi madre. Yo estaba en la selección juvenil del Ecuador, pero luego de todo lo que sucedió ya quería retirarme del fútbol. Conversé con Dusan Dráscovic, él me dijo que me necesitaba y me quedé“.

Foto: @AntonioUbilla1