El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cuestionó la honestidad del Comité Olímpico Internacional al momento de seleccionar las sedes de los Juegos Olímpicos y afirmó que esas elecciones están “un poco arregladas”.


“Una delegación muy bien preparada había viajado a Copenhague para hacer una presentación y Michelle estaba con ellos. Todo el mundo pensaba que sí acudía allí tendríamos opciones de ganar y que merecía la pena ir y venir en el día. Según todos los criterios objetivos, la candidatura estadounidense era la mejor. Más tarde entendimos que las decisiones del COI son similares a las de la FIFA: un poco amañadas“.

En aquella elección, Chicago fue la primera ciudad eliminada, luego Madrid y Tokio corrieron la misma suerte, para decidirse por Río de Janeiro.

No es la primera vez que Obama cuestiona el funcionamiento de un organismo rector del deporte. En junio del año pasado, poco días después de que se conocieran los alcances de la investigación de la Fiscalía de Nueva York sobre supuestos casos de corrupción en la FIFA, había exigido transparencia a los dirigentes de la casa madre del fútbol ecuménico.