La atleta ecuatoriana, que había conseguido su cupo en la distancia de la maratón para participar en Río 2016, dio un paso al costado. El anuncio lo dio a conocer en rueda de prensa efectuada en la ciudad de Cuenca.

Dos pruebas doping en dos momentos distintos, arrojaron el mismo resultado: rastros de metabolito endógeno. Así lo reconoció la maratonista azuaya Mónica Cajamarca en conferencia de prensa en su ciudad natal. Esto desembocó en su renuncia de asistir a Juegos Olímpicos, antes de cualquier pronunciamiento oficial de las autoridades de la Federación Ecuatoriana de Atletismo o del Ministerio del Deporte.

 Cajamarca desplazó a María Elena Calle con una marca de 2:37:58 en la maratón de Viena, Austria, el pasado 10 de abril. Sin embargo, 3 días después del evento y posteriormente en mayo, fue sometida a exámenes y control doping. En ambas muestras hubo el mismo resultado. La deportista atribuyó a los anticonceptivos que toma permanentemente y que pudieron alterar su organismo. Al ser un metabolito endógeno, insistió que es algo propio de su cuerpo, y que tendrá que esperar 6 meses para someterse a una nueva prueba.
“Voy a continuar, un tropiezo no es caída”, manifestó, y recalcó “sea cual sea la sanción, seguiré en las calles”. Además, al final de su intervención dijo que nunca tuvo asesoramiento profesional y que se manejó en forma empírica en el suministro de medicinas y del anticonceptivo, asimismo criticó la nula supervisión o asesoría de su federación deportiva o del Ministerio. “La decisión está tomada, no he podido entrenar normalmente, no me veo en la capacidad de dar lo mejor de mí”, concluyó.
Foto: Diario El Telégrafo