La checa Karolina Pliskova, séptima y última cabeza de serie que quedaba perdió en los octavos de final del tercer Grand Slam del año y sucumbió a la maldición de las top 10 que se eliminaron de Wimbledon. 

Siguen cayendo sorpresas en la Catedral y esta mañana la checa, Karolina Pliskova, séptima favorita, sucumbió a la maldición de las top10 en este Wimbledon y cedió en los octavos de final ante la holandesa Kiki Bertens, vigésima del ránking WTA, por 6-3 y 7-6(1) en una hora y 40 minutos de juego.

De esta manera, el tercer Grand Slam del se quedó sin las diez primeras tenistas del escalafón de la WTA que ya podrán alzar la copa. Encabezadas por la número 1 del mundo Simona Halep que perdió frente a la china Su-Wei Hsieh y la defensora del título Garbiñe Muguruza que cayó en segunda ronda.