El motivo por el cual Brasil llegó tres días antes a Quito, donde el jueves enfrentará a Ecuador, es evitar los efectos de la altura, al considerar que un jugador que crece en la altura tiene ventaja competitiva frente a alguien que viene del llano, razón por la cual se cree que algunos seleccionados ecuatorianos sentirán los efectos de la altura tanto como los brasileños.

Entre los efectos o estragos que produce la altura están: la falta de aliento en los piques, la recuperación toma más tiempo, hay dolor de cabeza y molestias en las piernas durante las primeras noches. Sin embargo, estos síntomas se pueden evitar si se logra la adaptación del cuerpo, que es la pretensión del “scratch.

El preparador físico Fabio Mahseredjian resalta la importancia de la adaptación para mejorar el desempeño y la técnica, el considera que Ecuador aprovecha su localía para sumar puntos, consciente de lo que implica la altura, pero con el antecedente antes mencionado sobre la realidad de los jugadores ecuatorianos y la altura se espera un encuentro parejo el día jueves.

Mahseredjian señaló también que la selección brasileña ha priorizado en estos días el aspecto técnico, es decir, el manejo del balón y la velocidad que gana en la altura. Además en esta ocasión no se considera que los jugadores lleguen a necesitar oxígeno en algún momento del partido, pero dispondrán del mismo por cualquier eventualidad.

Foto: Confederación Brasileña de Fútbol (CBf).