En una nota publicada por el Clarín pero reportaje de la agencia AP el presidente Mauricio Macri se pronunció a favor del ingreso de empresas en la administración de los clubes de fútbol para que convivan con las asociaciones civiles. A continuación la nota que se puede encontrar en el portal web de el Clarín.

En un reportaje concedido a la agencia Associated Press (AP), el Presidente dijo que “debe ser optativo” para los clubes seguir como asociaciones civiles o convertirse en empresa. “En un mundo donde todos apuntamos a elegir en libertad, que los socios de cada club elijan”, aconsejó quien fuera presidente de Boca antes de lanzarse a su carrera política.

“No puede ser que haya dirigentes irresponsables que desfalcan al club, se hacen ricos ellos o son incapaces y no tienen consecuencias”, sostuvo Macri, y agregó que “si el club va a la quiebra y desaparece uno no puede ser de otro equipo, se te muere algo dentro tuyo”. “Hay que aceptar que los modelos evolucionan y habrá que convivir”, continuó.

Los actuales estatutos de la AFA establecen que los clubes son asociaciones civiles sin fines de lucro que pertenecen a sus socios. En 2001, cuando era el máximo dirigente de Boca, Macri propuso una reforma para avalar el ingreso del capital privado a los clubes, ya en gran número aquejados en ese entonces por problemas financieros, pero su moción fue rechazada por Julio Grondona. “Fue mi mayor fracaso político. Mi propuesta perdió por paliza, 38 a 1, el único voto a favor fue el mío. Busqué transparentar al fútbol, darle otro orden”, recordó con una sonrisa quien presidió Boca entre 1995 y 2007, cuando fue elegido Jefe de Gobierno de la Ciudad.

Macri entiende que ahora es el momento de volver a la carga con aquella propuesta, tras el escándalo de corrupción que estremeció a la FIFA el año pasado por el pago de sobornos para ceder derechos de televisión y que tocó al corazón de la máxima dirigencia del fútbol sudamericano.

La declaración del Presidente cosechó rápidamente pronunciamientos en contra. Nicolás Russo, presidente de Lanús, rechazó la convivencia entre una asociación civil y una empresa al argumentar que se genera “una desigualdad”. “Empiezan a venir capitales, ponen nombres fantasmas y terminan siendo dueños de cinco clubes, esto pasa en el mundo”, sostuvo el directivo por radio Cooperativa. “No comparto la sociedad anónima ni el sistema mixto, pero no soy el dueño del fútbol”, arremetió.

El sistema tuvo un antecedente conocido en España, donde en 1990 se aprobó la Ley del Deporte que creó la figura de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) como variante a las asociaciones civiles tradicionales. En ella se imponía a clubes endeudados el castigo de adoptar la forma jurídica de SAD. La experiencia dejó a clubes poderosos e influyentes prácticamente a salvo, mientras algunas instituciones de menor convocatoria tenían que adecuarse agresivamente a un nuevo status económico, porque de no hacerlo podían ser descalificados de las competencias de fútbol profesional. El Racing de Santander, por ejemplo, quedó en manos de propietarios con procedencia desconocida, estuvo al borde de la desaparición y hoy navega en el ascenso.