Dale Enrique

Con la paciencia para no mandar al diablo a quienes gobiernan a mi ciudad por su falta de reacción para buscar, al mediano y largo plazo, soluciones al agobiante problema de la movilización, me dirigía a mi sitio de trabajo como todos los días por el sector de El Condado, cuando escucho en el programa de mis compañeros La Primera Luz que Enrique Vera había sido operado y que tendrá una para de ocho meses.

¡No puede ser! Fue mi primera expresión mientras observaba a dos jovencitos agentes hacerse bolas para dirigir el tráfico a la altura de la entrada al populoso sector de la Jaime Roldós. ¡Ocho meses! Fue la segunda expresión, mientras tomaba la decisión de virar en U y dirigirme hacia la clínica donde había sido intervenido Enrique Vera. Había decidido cambiar mi rutina de las mañanas.

Me tomé con calma el sortear el tráfico por el sector de La Ofelia y empecé a repasar la historia de Enrique por el fútbol ecuatoriano. En quince minutos recordé su andar, desde que llegó a probar suerte en Aucas hasta llegar a disputar un Mundial  y ser Campeón de la Copa Libertadores con Liga.

Parecía que ni siquiera se iba a quedar en Aucas y correría la misma suerte de sus otros dos compañeros que llegaron a probarse en el Ídolo del Pueblo. Pero, se quedó; algo vieron en él, quizás su juventud, su velocidad, su garra, su hambre pero esa que es la del estómago para luego pensar en su hambre de gloria. Tenía algo.

Y se fue forjando uno de los mejores futbolistas que ha llegado al país, desde abajo, vehemente, decidido a jugar al filo de la navaja, fue desde siempre así y Luis Fernando Suárez lo que hizo fue encontrarle la posición ideal para que Enrique Vera desgrane todo el potencial futbolero que lo desarrollaría en poco tiempo en las canchas de Ecuador.

Luego de salir airoso con Aucas, se produjo su traspaso a Liga y lo primero que recibió de los “periodistas-hinchas” e Hinchas fue el rechazo a su contratación. Recuerdo que fui el primero en entrevistarlo, yo me encontraba cubriendo el Congreso de la FEF y él en Paraguay y por medio nuestro se enteró de su vinculación a la escuadra alba y agradeció a la gente de Liga y prometió dejar todo en la cancha.

El resto es historia, o mejor, múltiple Campeón con Liga.

Así que dale Enrique, lo de hoy será anécdota en poco tiempo.

Chan Chan