Daniela Darquea, golfista ecuatoriana, conversó en Jornadas Deportivas sobre su gran torneo en el Portland Classic, el cuestionamiento personal de seguir jugando profesionalmente, la consideración en el retiro y los torneos que siguen. “Quiero ser la golfista número 1 del mundo” dice Daniela.

¿Qué significa el torneo que jugaste?

“Estoy muy contenta. Fue una pelea de cerca. Terminé bastante bien, se me escapó por poquito. Estoy feliz de jugar en la LPGA y de tener buenos resultados.”

Sobre el Portland Classic

“Yo he estado 5 años con un status en el tour. El tour son 32 torneos. Perdí al tarjeta y tuve que ir al tour de desarrollo. Estoy otra vez de vuelta donde quiero estar. Este buen resultado me garantiza la tarjeta el próximo año para representar a Ecuador.”

¿Cómo fue esa ronda?

“Arranqué el torneo y fue un doble boggie. Hice 4 pots. Terminé el hoyo con doble boggie. Me saqué un poco de onda. NO quería empezar así. He estado en una paz mental diferente y me permitió volver, tomar decisiones y no desesperarme. Hay muy poco margen de error. Estuve tranquila, ejecutando bastante bien. Andrea jugó muy bien, estoy muy contenta por ella. Me siento feliz de que haya ganado, se lo merece. Yo voy a seguir luchando por conseguir la mía.”

¿Es uno de tus mejores momentos en tu carrera?

“Hubo una buena cantidad de birdies. Es interesante ver mis tarjetas. Al principio tuve errores y después fueron más prolijas. El pot está bastante bien. Eso me emociona por eso. Encontramos el ejercicio que me ayuda. He entrenado muchísimo y espero que siga funcionando por el resto de mi carrera.”

¿Cómo corregiste el camino?

“La persona que me está ayudando es José Andrés Miranda. Él me acompañó a Tokio, me vio jugar y me dijo Dani, tenemos que hablar. Después de la conversación con él, entendí mejor el golf y me conocí a mi misma a nivel mental. Es un juego de detalles, tienes que estar alerta, viva, pendiente de todo. La única manera es tener las emociones planas. Hice eagle en el hoyo 9, pero el festejo duró todo. Las emociones te nublan, eso es lo más importante para competir bien.”

¿Lo aplicas en tu vida personal?

“Yo te estoy hablando de una perspectiva profesional, pero yo el año pasado tuve muchos problemas fuera del campo. Fue un momento de mi vida donde me cuestioné mucho. Por qué juego golf, por qué estoy lejos de casa, puedo hacer otra cosa. Pasa. Este enfoque que tuve hizo que me puso en una perspectiva de vida diferente empezando a nivel personal. Me enfoqué mucho en mi.”

¿Pensaste en el retiro?

“Si, pensé en retirarme. Me ofrecieron un trabajo este año, pero no me lo dieron. Debe ser por algo, voy a seguir. Yo me cuestioné mucho. Hoy lo he encontrado. Hace dos o tres meses encontré esa paz para competir. El alto nivel es muy presionante. Cuando uno fracasa, uno piensa que eres un fracaso. Te pones mucha presión. Entendí cómo manejar, vi la luz en esta situación. Esto lo pasan muchos deportistas. Todas pasan este tipo de problemas, las que logran salir son las que ganan los torneos.”

“Es raro y difícil explicar. Uno se ponen metas, se siente un fracaso. Encima que entrenaba 8 horas diarias y juego tan mal; comienzas en ese círculo negativo. La presión profesional en el deporte es dura. Es un poco tener prioridades. Daniela persona es más importante lejos que Daniela golfista. Tengo que siempre priorizarme a mi como persona. No estaba bien, no estaba feliz haciendo. Es un tema complejo de explicar, que la gente lo entienda y lo vea.”

¿Qué sigue?

“Pensé en volver a Quito a descansar un tiempo, pero mi caddie me dijo “Vamos por más Dani.” Tienes que meterte entre las mejores 60. Eso me permite entrar a los torneos de comienzo de año sin corte. Es algo importante y muy bueno. Nunca he estado en esta posición, nunca se me cruzó por la cabeza en ningún momento del año. Quiero ser la 1 del mundo.”

¿Los momentos claves?

“En la tercera ronda me veía arriba, hice águila y me puse primera otra vez. Terminé con tres birdies en la primera vuelta, es como hacer un gol en el último minuto. No entiendo cómo lo hice. Vi el tablero en el hoyo 17. Justo meto el birdie ahí. Yo tenía proyectado el top 10. Pegué dos buenos tiros. Tenía un pot delicado, de bajada y estaba nerviosa. No sé cómo hice y terminó metiéndose. Lo celebré con mucha fuerza porque ese hoyo iba a ser la diferencia. No solo estaba luchando por el torneo sino por mi tarjeta el próximo año. Hice cálculos en mi cabeza y no me la creía.”

Los que están alrededor tuyo

“Las personas que estuvieron alrededor mío. Mi mamá es la persona más importante, mis primas, mis entrenadores, mis tíos. Ese ambiente familiar que tengo en Ecuador, me recarga de energía. Esas cosas son importantes y especiales.”

 

Foto: @GolfChannelLA