Habiéndose terminado el cuarto juego de siete, los LA Lakers se impusieron a los Miami Heat por 102-96 y ganan en el global por 3-1.

Restan tres partidos para saber quienes se llevarán el anillo de la NBA pero con la victoria del Martes, los de California se perfilan bien y toman una ventaja de dos partidos frente a los Heat que no pudieron empatar la serie.

En un partido reñido y con sus estandartes James y Davis a la cabeza, los Lakers están a solo un partido de quedarse con la serie y ganar el campeonato. El partido que perdieron el domingo contra unos Heat diezmados, encendió las alarmas en cuerpo técnico y jugadores y por poco dejan escapar una buena oportunidad para mantenerse en ventaja.

“El trabajo no está terminado”, insistió James, haciendo énfasis en que no piensa descansar hasta conquistar su primer anillo con los Lakers y el cuarto de su carrera.

“En este punto de la temporada, no me importa descansar, no me importa dormir, dentro de una semana, como máximo, ya podré descansar”, afirmó el alero de 35 años.

Por otro lado, los Heat no pierden las esperanzas de una remontada, “vamos a responder, este equipo está hecho para los desafíos. No esperábamos que esto fuera sencillo”, dijo Erik Spoelstra, DT de los de Miami que son la sorpresa de las finales.

En caso de ganar los Lakers el siguiente partido, se coronarían por décimo séptima vez e igualarían a los Boston Celtics. La estadística de una remontada de 3-1 solo tiene una arista y es cuando los Cleveland Cavaliers remontaron a los Golden State Wariors de la mano de precisamente LeBron James en 2016.