El remero Gabriel Solá Zambrano clasificó a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, sin embargo, tuvo que esperar trece días para conocer esta histórica noticia tras su participación en el Preolímpico de Chile.

 “Me sentí orgulloso porque yo sabía que lo había conseguido y solo estaba esperando la notificación de mi clasificación, que llegó el jueves pasado a las 02h00”. Con esa misma seguridad, recuerda que antes de iniciar en el remo practicó natación hasta los 17 años por influencia de su padre. Solá no tuvo muchos resultados en dicha disciplina, por lo que decidió entrenar lo que realmente lo apasionaba.

“La natación llegó a un punto en que me aburría y se me hizo rutinaria pero con el remo me conecté inmediatamente, me inquietó el sonido que emitía el bote al tener el contacto con el agua y la naturaleza”, explicó.

Los fundamentos y las técnicas del remo las aprendió con el entrenador cubano Ulises Léndez, desde 2009. Léndez asegura que su pupilo es un deportista muy disciplinado y que siempre entrena con responsabilidad para conseguir sus objetivos.

Aquellas metas empezaron a cristalizarse ese mismo año cuando debutó en los Juegos Bolivarianos 2009, donde ocupó el tercer puesto en la modalidad ocho con timonel; en los Bolivarianos del 2013 en Trujillo fue cuarto en doble par; y un año después fue subcampeón de singles en los Juegos Bolivarianos de Playa en Huanchaco.

En su trayectoria deportiva también registra participaciones en el Campeonato Mundial Coastal 2015 en Chorrillos (Perú), en un Sudamericano de Uruguay, en el Interclubes en Chile y en el Festival Panamericano de México, que fue clasificatorio a los Juegos Panamericanos de Toronto.

Solá acota que su repunte en el remo fue en 2014, después de su participación en Huanchaco. “Hace tres años entreno en la modalidad de singles. Me propuse darle con todo de manera individual y ahora ya estoy en Río de Janeiro”, concluyó.

Foto: COE